28 nov 2011

La presunta reducción de la pobreza (o el déficit ético de la tecnocracia)

El debate sobre cómo medir la pobreza sirve para dar una mirada penetrante sobre qué en realidad es la pobreza y, más aún, sobre la pobreza moral de los tecnócratas que se ocupan de medirla en Colombia.

Atajo hacia la prosperidad democrática

Tecnócratas esclarecidos acaban de concebir una línea divisoria entre pobres y no pobres, un rasero tan caprichoso y arbitrario como las fórmulas populares de “salud, dinero y amor”, y “casa, carro y beca”, o como las loterías salariales que premian a los “genios” con doctorado y castigan a los “brutos” sin títulos.

Corremos el riesgo de empobrecernos aún más si nos marginamos de la discusión y renunciamos a la libertad para hacer nuestras propias comparaciones interpersonales: ¡Angelino se atrevió!

Fukuyama pretendió que la humanidad estaba asistiendo al fin de la historia y declaró que las ideologías habían muerto. El parlador José Obdulio Gaviria materializó el hábito de pensar con el deseo del presidente Uribe, y quiso decretar que en Colombia no había conflicto armado sino una “amenaza terrorista” contra la democracia, y que en lugar de desplazamiento forzado había una masa de emigrantes voluntarios.

Otros maestros de la publicidad y diseñadores de “soluciones” efectistas han apelado a conceptos inverosímiles, como los de

  • Post-conflicto (como si ya hubiesen sido solucionados todos los conflictos sociales, económicos, políticos y aún emocionales de la sociedad);
  • Reparación a las víctimas (como si la reparación factible en los artefactos mecánicos pudiera llevarse a cabo en sociedades que viven el conflicto y sufren daños irreparables… que aún demandan la verdad y castigo ejemplar para victimarios).
Hoy se comenta una muy buena noticia: ¡En Colombia, la pobreza ha disminuido notablemente… se redujo en un 12,2 por ciento entre el 2002 y el 2010! ¡3.402.871 personas salieron de la pobreza! [1] La buena nueva se expone en los dos últimos artículos de Jorge Iván González, enRazón Pública.

No obstante este hallazgo puede ser catalogado como un falso positivo (¡de aquellos que abundaron bajo Uribe!): el avance hacia la prosperidad resulta de una métrica novedosa y controvertible, como diré a continuación.

El estrecho índice de pobreza multidimensional

El nuevo índice de pobreza multidimensional (IPM) es un avance decididamente tímido en relación con las nociones de bienestar y libertad que implican, entre otros, los enfoques de estados sociales [2], bienes primarios [3], capacidades [4], y recomendaciones de la Comisión Sarkozy.

En el artículo de González “El nuevo índice de pobreza” aparecen la explicación general de la metodología y algunos de los valores computados del IPM. Sus autores apenas buscaron estimar si las familias lograban un acceso minimalista a:

  • educación (medida como bajo logro educativo y analfabetismo);
  • niñez y juventud (medida por inasistencia escolar, rezago escolar, no acceso a los servicios de cuidado de primera infancia, y trabajo infantil);
  • trabajo (desempleo de larga duración, y tasa de informalidad);
  • salud (no aseguramiento y no acceso a servicio de salud cuando hay necesidad);
  • vivienda y servicios públicos (no acceso a fuente de agua mejorada, eliminación de excretas, pisos inadecuados, paredes inadecuadas, y hacinamiento crítico).
Se supuso que un hogar clasifica como pobre si presenta al menos 5 carencias, entre las 15 variables anteriores. Sin embargo se admite que haría falta incluir otras variables y a que a menudo los datos no existen para un año o una región determinadas.

Esta excusa es inadmisible para justificar un índice insuficiente, como el actual IPM. Seguramente unos ojos aguzados y una fina sensibilidad frente a los problemas sociales permitirían ampliar el rango de las variables hacia límites inferiores (algo dignos) y límites superiores (muy dignos y deseables), y, además, añadir otras vitales variables como:

  • salud mental (una visa sin vicios, sin emociones demasiado negativas, etc.);
  • salud corporal (sin desnutrición, sin enfermedades pulmonares y digestivas, etc.);
  • adecuada ocupación y uso del suelo rural y urbano (sin riesgos evitables por inclemencias climáticas como las temporadas de intensas lluvias; sin riesgos a causa de la locomotora minera; sin ganadería extensiva);
  • ambiente político (sin asesinatos de líderes cívicos o sindicalistas, con libertades civiles y políticas, oportunidades de participación…);
  • ambiente laboral (salario digno, ocupaciones dignas, menores riesgos laborales…);
  • ambiente familiar (oportunidades de empleo digno para las mujeres, no violencia intrafamiliar).
Pero además habría que tener en cuenta que en condiciones de conflicto armado, narcotráfico, mafias y corrupción, se reducen ostensiblemente el acceso y la calidad de los bienes colectivos y privados: hay inestabilidad en los derechos de propiedad, hay problemas de acceso a la justicia, está en riesgo la vida misma.

A esto se suman los estragos de la política pro ricos como la regla fiscal para poner en cintura gastos en salud y educación. ¡Claro, con semejante ampliación cualitativa y cuantitativa, posiblemente se dispararía el número de pobres en Colombia a mucho más que un tolerable 30 por ciento global y un preocupante 53 por ciento para el campo!

Menos pobres, pero más liliputienses

Los expertos del DNP presumen saber más de pobreza que los mismos pobres. Según ellos, si una persona tiene un ingreso aproximado de 78.000 pesos al mes (esto equivale a 2.600 pesos o a 1,40 dólares diarios) es indigente.

Pero si su ingreso se eleva a 190.000 pesos mensuales (que son 6.333 pesos o 3,40 dólares diarios), entonces tal persona estaría por encima de la línea de pobreza. Para que alguien salga de la pobreza se requiere el supuesto adicional de que la persona tenga una familia de 4 miembros (¡para completar, se presume que no hay infantes, ni ancianos, ni cesantes!) pues todos trabajan, entonces todos ganan la cuantiosa suma de 760.000 pesos.

Infortunadamente las inteligencias superiores de tales expertos no incluyeron importantes supuestos adicionales como que:

  • En tal familia prototipo han de existir amor o al menos cumplimiento de los deberes (¿qué ocurre si alguien se bebe parte del ingreso?) y consenso (¿qué pasa si tienen preferencias disímiles o distintas prioridades?);
  • Los 4 trabajadores de la familia tipo no deben incurrir en gastos de transporte ni de almuerzo (si cada uno viaja en Transmilenio, y cada cual consume gaseosa y pan francés y dos tinticos, despilfarrarían 500.000 pesos en 25 días laborales).
Por esta vía llegaríamos a concluir que los miembros de la familia-tipo podrían vivir encima de la línea de pobreza con la sola condición de ser pigmeos, pues 4 de ellos tal vez podrían gastar en vivienda, transporte, servicios, comida, etc., lo que demanda una persona de tamaño normal…¡cero hambre, cero hacinamiento!

Sospecho que, con sabia razón, los tecnócratas han omitido el tema de las libertades (la voz, la libre expresión, etc.) pues los liliputienses son inaudibles e imperceptibles para los opulentos gigantes.

Experimento y comparaciones

Hace unas semanas el presidente Santos clamó para que le aceptaran la renuncia al “bolillo” Gómez por haber golpeado a una mujer. Hoy los tecnócratas dan una burda bofetada a nuestra inteligencia y dignidad.

Dado que parecen carecer de empatía, de sentimientos morales y de principios éticos como el de ponerse en el lugar del otro, deberían experimentar si pueden vivir, al menos por un mes, con la suma que según ellos se necesita para salir de pobre. ¡La percepción subjetiva y la aún lúcida imaginación moral del ex sindicalista Angelino Garzón desbaratan en 5 minutos el truculento modelo de los tecnócratas!

Los pobres no son extraterrestres: la pobreza es un asunto de interacción e interdependencia sociales.

Para no sucumbir a la dictadura de los expertos, cada persona debería realizar sus propias comparaciones. Comparar permite contrastar: la fealdad se hace más atroz comparada con la belleza; la pobreza se torna más cruda comparada con la riqueza. Comparar ayuda a detectar injusticias y a valorar las transferencias de ingreso y de riqueza: en las sociedades dominadas por la competencia no todos podemos ganar el primer lugar: para que unos ganen otros deben perder, y los empobrecidos acaban transfiriendo ingreso o riqueza a los más opulentos.

Hoy deberíamos proceder a un ejercicio de comparación interpersonal de oportunidades salariales:

  • tomar el irrisorio salario mínimo (535.600 pesos mensuales) y sumarle las extenuantes jornadas y los tratos humillantes que debe soportar cualquier obrero raso;
  • contrastarlo después con los pocos millones que puede ganar un “pobre” profesor universitario (con el precioso consuelo del buen ambiente interpersonal que brinda la atmósfera académica);
  • compararlo con las decenas o centenas de millones de pesos que significan los honorarios de consultores prestigiosos (¡a los cuales se agregan una corta jornada laboral, las cenas y cocteles, y el prestigio social!);
  • finalmente, compararlo con los millones de dólares que puede ganar uno de los súper ricos de Colombia, un Luis Carlos Sarmiento (¡y sumarle la inaudita intensidad de su voz y de su voto político!).

Pobreza relativa, frustración y pugna distributiva

Lauchlin Currie mostró que era factible acabar la pobreza absoluta (entendida como la carencia de satisfactores físicos en relación con necesidades biológicas), pero quedaría pendiente el colosal problema de la pobreza relativa (el efecto privación y los deseos sociales traducidos en moda, estatus, ostentación, reconocimiento, honores, etc.)[5].

Fred Hirsch explicó el concepto de “bienes posicionales” o “riqueza oligárquica”, para referirse a los bienes (obras de arte, viviendas en sectores exclusivos) o servicios (educación y sexo de las más altas calidades), cargos (ministerios, embajadas, consultorías, etc.) que sólo están disponibles para unos pocos privilegiados y, por tanto acarrean problemas de pobreza para el resto de la sociedad en términos de frustración y de congestión social [6].

Michal Kalecki mostró que la pobreza está relacionada con la pugna de clases en torno a la distribución del ingreso: una lucha entre asalariados (quienes gastan lo que ganan) y capitalistas (quienes ganan lo que gastan) [7].

Por último, en la perspectiva de Sen habría que ir más allá de la pobreza y examinar la distribución de las libertades reales [8] ¡aun suponiendo que la gente pueda tener mejores niveles de consumo y de la llamada prosperidad (u opulencia), pueden padecer una crónica falta de libertad o tener unas nimias libertades cosméticas! [9].

fuente:http://razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/2414-la-presunta-reduccion-de-la-pobreza-o-el-deficit-etico-de-la-tecnocracia.html

Las protestas juveniles: indignarse en el barrio

Estas protestas están perdiendo lucidez, los enfrentamientos con la Policía parecen ser acciones de rutina. Pero toda esa energía podría canalizarse hacia causas que merecen la indignación de los jóvenes; por ejemplo salvar vidas, incluyendo la del perro de un vecino…

Animal caído

El perro de uno de mis vecinos cayó víctima de una mina sembrada en un parque del barrio La Macarena, en Bogotá.

Todo indica que los estudiantes de la Universidad Distrital olvidaron que por ese parque también circulan perros, niños y adultos, inclusive ellos mismos, y no tuvieron la precaución de retirar las minas cuando finalizó la protesta del jueves pasado.

El viernes sonó un bombazo a las 6 de la mañana, hora que aprovechan algunos vecinos para sacar a pasear a sus perros; había caído el Golden Retriever de uno de ellos. Lamentable.

Llamaron a la policía y vino un poco tarde, como siempre. Explicó que eso era asunto de los encargados de antiexplosivos, y que por lo tanto no podían atender a la necesidad de desminar el parque, que ya vendrían.

Nunca aparecieron. Como suele suceder.

Desde mi ventana

Pregunto a mis lectores si conocen una institución más lenta que nuestra Policía. El espectáculo que ofrecen en el puente de la Avenida Circunvalar es digno de una comedia bufa. Se apertrechan cuando empieza la tángana, ataviados de sus uniformes antimotines, y no contentos con ello, meten tanquetas desde las cuales disparan chorros de agua a los estudiantes.

Ellos les responden con “papas” y con piedras; se defienden de los gases lacrimógenos y corren hacia arriba y hacia abajo, al compás de los bombazos que estallan en el bosque. La función se prolonga durante horas, sin que los estudiantes cedan en su bloqueo de la vía pública, y sin que la Policía pueda desalojarlos de ella, y restablecer el tránsito vehicular.

Al fin se cansan.

Pregunto al general Naranjo si no ha pensado en modificar la estrategia. Si no ha caído en cuenta de que, además de inútil esta comedia, que se repite en otros lugares, desdice de la seriedad de sus hombres y mujeres, no habla bien de la inteligencia de su Policía, la nuestra, la de los estudiantes, la que se supone existe para protegernos a todos y no para tirar gases indiscriminadamente, que afectan la salud de los niños del vecindario.

Desde que vivo en este barrio tengo bajo mi ventana una vista panorámica sobre el inútil combate, y he podido comprobar que tanta torpeza asiste a los estudiantes como a los policías. No he visto que los policías hayan restituido ni una sola vez la libre circulación por la Circunvalar. Tampoco he visto que intenten disuadir a los estudiantes sobre el error, que una protesta no debería afectar la circulación de los ciudadanos por las vías de la ciudad.

Se supone que la policía es una entidad civil, disuasiva, preventiva, educativa, pertinente y prudente. ¿O no, General Naranjo?

La responsabilidad de dejar olvidadas bombas en un parque público es de los estudiantes, claro está, pero la responsabilidad de quitarlas para proteger a los ciudadanos es de la Policía. El dinero que la Policía usa para el inútil combate no es de la Policía, es de nosotros, los ciudadanos, incluidos los estudiantes. De manera que alguien debería darnos explicaciones sobre la justificación y la eficacia de tales acciones.

Piedra sin contexto

Los estudiantes están cometiendo un error, pues en lugar de innovar en sus métodos de protesta, insisten en el libreto sesentero, pero lo copian mal, sin el contexto, sin las ideas y sin la coherencia.

Sus métodos dan la impresión de que no están acompañando la justa protesta de un discurso sustentado sobre lo que está pasando en el mundo, en Colombia, en Bogotá.

Protestan contra el estatuto educativo. Tienen derecho, pero algo debería decirles la ola que crece en Europa bajo el nombre de “indignados”. También ellos tienen razones para indignarse ante el estado actual de cosas del mundo, de Colombia, de Bogotá.

  • ¿No se han dado cuenta que es necesario indignarse contra el calentamiento global?
¿Contra la indiferencia de los líderes del mundo ante un problema que afectará a las nuevas generaciones? ¿No se han percatado de que el modelo económico global requiere de una renovación profunda para garantizar la sostenibilidad de los que vendrán?
  • ¿Saben acaso de la hambruna del Cuerno del África? ¿Se habrán preguntado sobre las razones que subyacen al complejo entramado de esta tragedia humanitaria que debería avergonzarnos como especie? Que debería indignarnos como ciudadanos del mundo, que debería mover la protesta de todos.
Y en Colombia,

  • ¿Habrán oído las noticias sobre la corrupción de los ‘padres’ de esta Patria? ¿El nombre de un senador llamado Corzo, les dice algo? ¿Y de Samuel Moreno qué me dicen? ¿Del guiñapo de despojos en que dejó convertido al Polo Democrático?

Estas palabras, la democracia, la izquierda, la necesidad de recuperar los espacios de la decencia ¿Les dicen algo?

Los estudiantes de la Universidad Distrital también son vecinos del Barrio de La Macarena.

¿Por qué no han salido a protestar por el puente que les pusieron en la carrera Quinta? ¿No se han dado cuenta de que eso es un atentado contra la estética? Y sospecho que también contra la arquitectura, pues tal parece que a los genios que querían hacer un puente peatonal lo que les salió fue un paseo peatonal.

Reorientar la indignación

Pero es responsabilidad de los profesores (que a propósito, ¿dónde están?) orientar la base conceptual de las protestas. Los estudiantes están en formación y necesitan apoyo. Los vecinos del barrio hicimos una reunión y llegamos a esa conclusión, que no hay que satanizarlos por los errores, pero hay que hacerles ver que la protesta debe atender al respeto por la vida, los vecinos, los perros.

En fin…

fuente:http://razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/2412-las-protestas-juveniles-indignarse-en-el-barrio.html

El nuevo Índice de Pobreza

Parece algo obvio: la pobreza es multidimensional y compleja. Pero apenas ahora gobernantes y economistas se ponen de acuerdo para diseñar mediciones más precisas e instrumentos más útiles para remediarla. Colombia acaba de adoptar el nuevoÍndice de Pobreza Multidimensional.

No es apenas el dinero

El Departamento Nacional de Planeación (DNP) acaba de proponer una nueva medida de la pobreza: el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). Este nuevo índice es una adaptación de la propuesta de Alkire y Foster [1], que se conoce como el índice de pobreza multidimensional de Oxford. En los últimos informes de desarrollo humano, Naciones Unidas también propone utilizar el IPM [2]. El IPM tiene la gran virtud de que trata de acercarse a las condiciones de vida de las familias.

Va en la línea de las recomendaciones que hiciera la Comisión Sarkozy, presidida por el economista francés Fitoussi y dos premios Nobel de economía, Sen y Stiglitz [3]. La Comisión se propuso buscar mediciones que capten de la mejor manera posible el bien-estar (well-being) de las familias. Los índices convencionales, dicen los autores, son demasiado agregados o unidimensionales, y no alcanzan a dar cuenta de lo que sucede realmente con los factores constitutivos del bien-estar de las familias. Por ejemplo, el PIB per cápita es un promedio que dice muy poco sobre las realidades micro.

El Indice de Desarrollo Humano (IDH) de Naciones Unidas se construye también a partir de promedios: educación, esperanza de vida y producto nacional bruto per cápita. Por su parte la línea de pobreza (LP) es unidimensional y apenas informa sobre el ingreso de las familias.

Para la Comisión Sarkozy el bien-estar (well-being) debe involucrar las siguientes dimensiones:

  • el estándar de vida material (ingreso, consumo y riqueza);
  • la salud;
  • la educación;
  • las actividades personales, incluyendo el trabajo;
  • la participación política;
  • las conexiones y las relaciones sociales;
  • el medio ambiente (las condiciones presentes y futuras);
  • la seguridad frente a los fenómenos económicos y a las crisis naturales.
En el futuro, continúa la Comisión, las estadísticas nacionales deberían organizarse de tal manera que logren captar indicadores adecuados para medir con precisión estas dimensiones.

Las estadísticas económicas convencionales han estado muy sesgadas hacia las variables relacionadas con la producción, el comercio exterior, la tasa de cambio, los balances monetarios o los resultados fiscales, dejando por fuera los índices relacionados con el bien-estar de las familias. Las grandes calificadoras de riesgo sólo se dignan mirar a las familias cuando tienen dificultades para pagar sus deudas a los bancos.

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Decisión afortunada

Este nuevo índice propuesto por el DNP avanza en la dirección adecuada:

  • Primero, porque el índice es multidimensional.
  • Segundo, porque se acerca al bien-estar de las familias.
  • Tercero, porque facilita la fijación de metas y el seguimiento sectorial de la política pública.
  • Cuarto, porque las propiedades matemáticas del IPM permiten captar el impacto de cada dimensión, y ello facilita la acción discrecional de los gobiernos.
Debe tenerse en cuenta que en su versión actual el IPM se adapta a la información disponible. Otras dimensiones o variables que son absolutamente necesarias (por ejemplo, el medio ambiente), no se incluyen porque todavía no hay datos. Como dice la Comisión Sarkozy, es necesario que las próximas encuestas vayan incorporando estas nuevas dimensiones.

El nuevo índice

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El cuadro anterior resume las dimensiones (educación, niñez y juventud, trabajo, salud, vivienda y servicios públicos) y las variables que conforman el IPM. Son 5 dimensiones y 15 variables. El DNP considera que un hogar es pobre cuando tiene mínimo 5 carencias entre las 15 variables.

Lo que dice y lo que falta

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El cuadro anterior muestra la incidencia de la pobreza multidimensional en 1997, 2003, 2008 y 2010. La selección de estos años se explica por la disponibilidad de información.

  • Para el conjunto del país, la proporción de personas pobres se redujo de 60,5 por ciento en 1997 a 30,7 por ciento en el 2010.
  • En las ciudades la incidencia pasó de 50 por ciento a 24 por ciento.
  • En el resto (rural) bajó de 87 por ciento a 53 por ciento.
  • La brecha entre el campo y la ciudad es muy grande, aunque en el 2010 presenta una ligera disminución.
El IPM se acerca de manera adecuada a la valoración del bien-estar de las familias. Es una medida que permite captar el impacto diferencial de las políticas sectoriales y que ayuda a los gobernantes locales y nacionales a priorizar las decisiones de inversión.

Los avances que ha logrado el país en el proceso de reducción de la pobreza medida por IPM son importantes, pero insuficientes. El IPM es compatible con las tendencias observadas con la incidencia de la pobreza por línea de pobreza (LP), (ver el artículo reciente del autor en Razón Pública) y ambos índices ponen en evidencia la enorme brecha que existe entre el campo y la ciudad.

Las dimensiones incluidas en el IPM son limitadas. Hacen falta otras que repercuten de manera significativa en la calidad de vida de las personas como la localización y el medio ambiente.

Desde esta perspectiva, el IPM es una invitación a que las encuestas sociales amplíen las dimensiones, sobre todo en los aspectos que tienen que ver con la geografía y la ubicación espacial de las familias.

fuente:http://razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/2382-el-nuevo-indice-de-pobreza-.html

El desorden de las elecciones: Adiós a los partidos, bienvenidas las coaliciones

Una mirada refrescante frente al cúmulo de análisis farragosos sobre las elecciones de hace dos semanas se enfoca en lo esencial: un gran desorden político, sin disciplina distinta de las dentelladas por el presupuesto y una lealtad condicionada a los puestos que reparte el caudillo, llámese Uribe o Santos.

Desorden político, pero Unidad Nacional

Los resultados de las elecciones del 30 de octubre reflejan el desorden creciente de la democracia electoral colombiana, la debilidad de sus “partidos”, la fuerza creciente de coaliciones con fines puramente electorales y la evidente inutilidad de las reformas políticas intentadas en los últimos años.

En unas pocas décadas nuestra democracia pasó del predominio de los dos partidos tradicionales — conservador y liberal — a la emergencia de una fuerza electoral dominante conformada alrededor de un caudillo –Uribe o Santos—que no ha sido ni será un partido político.

Por eso, más que partidos ganadores o perdedores, lo que estas elecciones produjeron fue la sustitución de todos los partidos — nuevos y viejos — por coaliciones pasajeras con fines electorales y de control de los recursos públicos.

Barren las coaliciones

Más allá de la virtual desaparición del Polo Democrático Alternativo (PDA), de la derrota de los candidatos de Uribe, y de la reducción del Partido Conservador y de Cambio Radical a pequeños partidos regionales, de la pérdida de votantes de la U y del aparente triunfo del Partido Liberal, la realidad es que la lucha tradicional entre partidos con programas, líneas ideológicas y clientelas diversas fue reemplazada por la formación de múltiples coaliciones locales y regionales, cuyo único fin era ganar las elecciones.

El espectáculo de las adhesiones entregadas sobre la marcha al candidato con más probabilidad de ganar no hizo más que confirmar la debilidad de las opciones partidistas y el predominio del cálculo electoral dirigido a la repartición de los recursos públicos.

Fueron tan veloces las coaliciones formadas al calor de las encuestas, y de las aspiraciones de los candidatos retirados, que en ocasiones sus propios seguidores decidieron desobedecerlos y votar por su candidato original.

  • Para las gobernaciones, por ejemplo, un 34,4 por ciento de los ganadores fueron apoyados por “movimientos y grupos significativos de ciudadanos, eufemismo que describe las coaliciones o alianzas entre diversos grupos y empresas electorales.
  • el Partido Liberal fue un lejano segundo con un 18,8 por ciento;
  • la U obtuvo el 12,5 por ciento;
  • el Partido Conservador y Cambio Radical sólo alcanzaron alrededor del 3 por ciento;
  • el PDA casi desapareció.

Siete de los nuevos alcaldes de las capitales fueron elegidos por el Partido Liberal, dos de las más importantes –Bogotá y Cali– por movimientos cívicos, es decir, por coaliciones electorales, sin definición partidista, seis fueron para la U, y tres para el Partido Verde.

Partidos de mentirillas

Pero ni siquiera los “partidos” clasificados como partidos en estas elecciones pueden considerarse como tales. El partido de la U es, en realidad, una confederación de parlamentarios cristalizada alrededor del gobernante de turno, guiada por intereses económicos y de control del presupuesto público.

De hecho, la coalición más grande que apoya a Juan Manuel Santos incluye a la U, al Partido Liberal, al Conservador, a Cambio Radical. El Partido Verde se unió a última hora. Sus propias fuerzas son de una absoluta precariedad frente al poder absoluto del presidente y del ejecutivo –como lo ha podido experimentar en carne propia el antes todopoderoso presidente Uribe.

Son organizaciones pasajeras que sobreviven dentro de la coalición, pero no tienen vida propia por fuera de ella. Los fracasos de fuerzas con pasados “ideológicos”, como el Partido Conservador y de Cambio Radical, muestran su falta de autonomía y su debilidad como organizaciones políticas.

El hundimiento casi total del PDA y el triunfo del disidente Gustavo Petro en Bogotá, confirman la debilidad de las confederaciones parlamentarias que se hacían llamar partidos.

Desorden creciente

En realidad, todos los “partidos” miembros de la coalición dominante reproducen el mismo modelo de coaliciones de parlamentarios y empresas electorales, sólo que son menos efectivos en elecciones locales y regionales que las rápidas coaliciones, que sobrepasan las imaginarias fronteras ideológicas y políticas y cumplen con el único objetivo de producir una mayoría que garantice el acceso a los recursos públicos y a los contratos estatales.

Todos, sin embargo, volverán a unirse para las elecciones presidenciales y se dividirán, apostando con distintas coaliciones ganadoras, en las elecciones parlamentarias y de gobernadores, alcaldes, asambleas y concejos.

Pensar que la proliferación de coaliciones cívicas, significativas o simplemente electorales, es un avance hacia la autonomía y la democracia es el peor de los espejismos. Sólo expresan el desorden creciente de la democracia electoral colombiana.

Un desorden que se combina con un orden sorprendente en las elecciones presidenciales, en las que la coalición ganadora incluye a casi todos los grupos y empresas electorales y que, con la virtual desaparición del Polo, va camino de convertirse en una especie de gigantesco PRI colombiano –sin revolución y sin instituciones, claro está.

La tan despreciada estrategia de las coaliciones con fines puramente coyunturales es hoy la estrategia dominante en nuestras elecciones locales y regionales. Los pequeños movimientos, empresas y alianzas que las conforman son la forma más efectiva de acceder al poder político y a la repartición de los recursos públicos. En las elecciones presidenciales la misma estrategia alcanza dimensiones globales alrededor del caudillo de turno. La democracia participativa nunca ha estado más lejana en Colombia.

Quizás los únicos eventos alentadores de las elecciones del 30 de octubre fueron el uso del voto en blanco como resistencia civil contra la imposición de un cacique electoral en Bello, Antioquia, y su crecimiento en departamentos como el Valle, donde casi una quinta parte de los electores decidió no apoyar a ninguno de los candidatos para la gobernación y la asamblea de diputados.

fuente:http://razonpublica.com/index.php/politica-y-gobierno-temas-27/2547-el-desorden-de-las-elecciones-adios-a-los-partidos-bienvenidas-las-coaliciones.html

Cambio Radical: Nos depuramos y crecimos. ¿Cuál será el paso siguiente?

Una vez consolidadas las cifras electorales, el director del partido hace su propio balance. La depuración de candidatos fue un avance importante, al igual que el mayor número de votos y la mayor presencia nacional. Hoy en el gobierno, esboza las condiciones de una eventual reunificación con el Partido Liberal.

Voluntad de sanear

Asumí como director nacional de Cambio Radical el pasado 17 de agosto en un momento difícil, cuando se puso en juego la confianza del electorado hacia el partido por la presencia de candidatos cuestionados, algunos condenados y otros investigados por la justicia.

Fue una ardua tarea depurar las listas en todo el territorio nacional y presentar a los electores solo candidatos sobre los cuales no existiera ninguna tacha. Tarea que, aunque no arrojó todos los resultados esperados, fue un paso en el camino correcto.

La reforma política – a pesar de contener disposiciones valiosas – generó problemas a los partidos. No sólo me refiero al poco tiempo que hubo para asimilarla, sino al hecho de generar sanciones por el otorgamiento de avales a candidatos que fueran condenados durante el periodo para el cual aspiraban, sin suministrar al mismo tiempo las herramientas necesarias a las colectividades para frenar la inclusión de candidatos cuestionados en el caso de que un partido – una vez inscrito el candidato – conozca nueva información que lo lleve a concluir que tal candidato no es quien mejor lo representa en el proceso electoral.

Sin embargo, resulta pertinente reconocer que sin la creación de la Ventanilla Única del Ministerio del Interior, herramienta que el gobierno puso a disposición de los partidos, habría sido más difícil aún avanzar en la identificación de candidatos condenados e investigados.

A pesar de estas limitaciones, en Cambio Radical logramos que el Consejo Nacional Electoral revocara la inscripción de 170 de los cerca de 300 candidatos cuestionados y nos tranquiliza el hecho de que muchos de los restantes no hayan resultado elegidos.

De esta manera queda ratificada la voluntad del partido de presentar a consideración del electorado candidatos honestos, transparentes y probos, como paso inicial para sanear la política de prácticas non sanctas y así erradicar cualquier asomo de corrupción.

El tema de la depuración de los partidos fue sin duda uno de los ejes de la discusión política de la pasada campaña electoral. Sin embargo, ese debate no puede terminar aún. Los partidos no se pueden limitar a defender candidatos sobre la base de que cumplen los requisitos legales para aspirar a un cargo. Deben también buscar que esos candidatos no solo sean coherentes desde un punto de vista ideológico con los postulados de la colectividad, sino que cumplan con los elevados estándares éticos y morales del partido.

Resultados significativos

Con las listas en buena medida depuradas, y a pesar de que las encuestas nos vaticinaban una derrota electoral el pasado 30 de octubre, logramos los siguientes resultados:

  • obtener 6 alcaldías de ciudades capitales,
  • otras 160 alcaldías en todo el país,
  • una votación aproximada de un millón novecientos mil electores,
  • aumentar en 50 el número de mandatarios locales con respecto al año 2007;
  • alrededor de 1.120 curules en los concejos con dos millones de personas que acompañaron a nuestros candidatos,
  • 252 ediles en todo el país con quinientos cincuenta mil votos.

Con estos resultados fortalecimos nuestra presencia en el ámbito territorial y demostramos que somos una fuerza política con vocación de poder, a la cual siguen en sus postulados millares de colombianas y colombianos.

Antes de hablar de reunificación

Se habla mucho de la reunificación con el Partido Liberal, pero para explorar ese camino es necesario antes abrir una amplia discusión:

  • ¿qué quieren los liberales en pleno?
  • ¿qué opinión tienen las bases de nuestro partido?
  • ¿cuál es el rol del liberalismo en Colombia y cuál es su apuesta a futuro?

No pueden unos pocos directivos del partido o los congresistas – pensando simplemente en cuestiones de mecánica política – definir el futuro de dos colectividades. Cambio Radical representa en cifras un 80 por ciento del Partido Liberal. Por lo tanto, no es un simple apéndice del mismo.

Vale la pena recordar además que el proceso de reunificación entre el Nuevo Liberalismo y el Partido Liberal en los años ochenta se dio luego de una larga discusión sobre una reforma constitucional que incluía temas como la reforma política y la administración de justicia, agenda que buscaba la profundización de la descentralización y la garantía de derechos a los colombianos. Sólo cuando hubo acuerdos en dichas materias, se pudo avanzar hacia la reunificación.

Se avizoran cambios en la escena política colombiana con un gobierno que ha priorizado en la agenda nacional temas como la lucha contra la pobreza y la redistribución equitativa de los ingresos por regalías, de marcado talante liberal y no me refiero a lo partidista.

Bajo este contexto, la legitimidad de una posible unión entre los dos partidos debe estar por encima de la simple mecánica electoral. Hoy la discusión se ha limitado a una invitación a una convención.

Sin contenido no se puede explorar una reunificación auténtica y duradera. Para lograrla, debemos avanzar primero en una discusión amplia y abierta sobre el futuro del liberalismo en el actual escenario político del país, en donde se identifiquen y definan coincidencias que permitan avanzar en la construcción de un ideario único liberal que conciba, como mínimo, una sociedad equitativa, plural e incluyente para todas y todos.

fuente: http://razonpublica.com/index.php/econom-y-sociedad-temas-29/2578-galan.html

Movimiento Político MIRA: crecimiento sostenido y coherencia

Renovación absoluta

El Movimiento Político MIRA asumió un desafío en el momento mismo de su creación: hacer política de forma independiente y para la renovación absoluta basada en valores. Más de una década después, MIRA cuenta con cuatro congresistas y más de trescientos representantes territoriales que han obtenido apoyo electoral sin coaliciones para adelantar la gestión del interés general en corporaciones y cargos públicos.

Elección tras elección, los resultados en las urnas confirman el aumento del respaldo de la ciudadanía. Ese crecimiento sostenido y paulatino, paso a paso, ha sido característico del Movimiento MIRA y responde a dos fundamentos prácticos:

  • el trabajo social y el trabajo comunitario se articulan y generan el trabajo de representación política, como expresión de la acción colectiva.
  • la presencia en espacios institucionales encuentra contenido y control en el vínculo permanente con las comunidades y sus líderes.

En el marco de la triada que forman el trabajo social, el trabajo comunitario y el trabajo de representación –y sin caer en coaliciones electorales– el MIRA ha superado dos reformas constitucionales que han exigido alcanzar mínimo el 2 por ciento de la votación del Congreso.

Tras once años de existencia, el crecimiento sostenido sigue siendo un reto, con unos requerimientos comunes y otros adicionales a los de su inicio.

Plataforma ideológica

Condición de independencia es la identidad, y ésta nace en las ideas que se comparten y se traducen en acciones o programas concretos de acción política. El Movimiento MIRA divulga y aplica el Miraísmo, una ideología social, comunitaria y política, registrada ante Naciones Unidas y su Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.

El Miraísmo se basa en los valores superiores de la justicia y la equidad, la solidaridad, la lealtad y la honestidad, que se concretan en valores vitales, existenciales, sociales y políticos. Se orienta a aplicarlos en las acciones individuales y colectivas, por lo que su marco programático esética aplicada a la política.

De allí que procure la convivencia con respeto – como expresión integral de los valores políticos – y la meritocracia – como manifestación de los valores vitales que hacen posible la realización individual en la relación con la comunidad –. Como ideología y práctica, el Miraísmo busca contribuir a la transformación de la cultura y es compartida por organizaciones y personas en más de treinta países.

Convivencia con respeto

La participación política de MIRA ha resultado, en buena parte, de la posibilidad que brinda Colombia para que distintos pensamientos puedan encauzarse por canales sociales y públicos en general. Esa base de la convivencia es un requisito de existencia hacia afuera y hacia dentro de MIRA.

Leyes para la prevención del abuso sexual infantil, el apoyo a personas mayores, la atención a quienes se encuentran afectados por epilepsia o enanismo y proyectos como la sanción de la discriminación, han sido iniciativas de MIRA, con la finalidad de contribuir al avance de laconvivencia con respeto desde lo político.

Esta orientación incluye en la agenda política de MIRA, propuestas como la reforma del Código Electoral, radicada el 20 de julio de 2011, para asegurar reglas claras de votación y escrutinio que mejoren el proceso democrático por excelencia. Este proyecto, al que se acumuló la propuesta de reforma presentada en octubre por el gobierno, deberá votarse antes de julio del año entrante.

Hacia adentro del Movimiento, referentes como el sistema cremallera o de paridad entre hombres y mujeres en listas de candidaturas y la formación de más de veinte mil líderes en la Escuela de Gobierno, son procesos a continuar y a extender a nuevos miembros. El Movimiento promoverá la formación de simpatizantes y la ampliación de sus afiliados, mediante convocatorias abiertas.

Consolidación de la meritocracia

Apreciar el mérito es posible cuando existe equidad, por ello MIRA ha privilegiado en su gestión política, procesos y normas de inclusión social y económica de las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad, como aquellas personas que son víctimas del desplazamiento, los pequeños transportadores, los recicladores y los habitantes de la calle. El Movimiento mantendrá ese norte de acción pública.

También a nivel institucional, se reconoce que el liderazgo de MIRA se construye por cada miembro del Movimiento, que con su gestión social, comunitaria y política, difunde y aplica el Miraísmo.

A partir de esta premisa, la base de selección de las candidaturas es el mérito, evaluado por la Escuela de Gobierno, los Comités de Valores, los Comités Jurídicos, Políticos y la propia Dirección Nacional, después de una pertenencia mínima de cuatro años al Movimiento.

El desafío de la organización es fortalecer los procesos de formación de los líderes actuales y su reconocimiento en los territorios, así como ampliar las bases y cuadros de dirigentes. Del mismo modo se impulsarán nuevos mecanismos de rendición de cuentas, la cual ha sido una característica de la representación del Movimiento, a la cual se le aplicará desde el año próximo un sistema permanente de seguimiento e indicadores de su labor.

El mérito como organización, también avanzará en la documentación de procesos políticos como los de selección y aval de candidatos y en la procura de su certificación por órganos especializados, como parte de la gestión de calidad que cuenta ya con un sistema elaborado con base en la Norma ISO 9000:2008.

Aumento en representación

Hasta ahora la presencia del Movimiento Político MIRA se había concentrado en las corporaciones públicas, desde las JAL hasta el Congreso. Sin descuidar esos ámbitos de decisión, surge el reto de responder con una gestión responsable en cargos uninominales y de ampliar la participación en todas las instancias.

Las elecciones de octubre pasado le concedieron a MIRA la responsabilidad de dirigir la Gobernación del Caquetá y la Alcaldía del Municipio de El Paujil, en el mismo departamento. Igual que en el resto del país, para el acceso a estas responsabilidades no mediaron alianzas electorales, y el apoyo surgió del trabajo social y comunitario constante en todos los municipios de esa región.

La evaluación permanente al Gobernador de MIRA, Víctor Isidro Ramírez, y al Alcalde de El Paujil, Rodrigo Andrés Castro, así como la atención a la ciudadanía para conocer sus impresiones y sugerencias acerca del balance de su desempeño, mantendrán la responsabilidad del Movimiento, que se extiende tanto sobre los candidatos como sobre sus elegidos. El buen desempeño de los representantes de MIRA contribuirá a la permanencia y la extensión de responsabilidades del Movimiento en el Ejecutivo.

Independencia propositiva y solidaria

La independencia de MIRA no es aislamiento. Se trata de una independencia propositiva y solidaria, que conserva la libertad de decisión para el Movimiento, al tiempo que formula propuestas y promueve acuerdos en materias que resulten de interés general.

Más de veinte leyes de iniciativa del Movimiento han sido aprobadas en los últimos años en el Congreso, en virtud de la independencia propositiva. La mayor parte de ellas tienen contenidos sociales y de ampliación de la participación política, porque la solidaridad es un valor fundamental del Miraísmo.

Fuente:http://razonpublica.com/index.php/politica-y-gobierno-temas-27/2579-movimiento-politico-mira-crecimiento-sostenido-y-coherencia.html

26 nov 2011

EVALUACION Y PAGO DEL TRABAJO MECANICO Y EL CREATIVO, LA MEDICION DEL DESEMPEÑO DEBE SER DISTINTA

Como empresario he enfrentado muchas veces la paradoja de buscar gente creativa cuya productividad termina siendo medida por la cantidad de instrucciones que siguen al pié de la letra.

Y es paradójico porque se deben medir distinto.

El trabajo mecánico debe ser compensado por mejoras en la velocidad y calidad. El ejemplo clásico es el operario de una línea de producción, cuya labor es seguir al pie de la letra las instrucciones. De hecho, un “exceso de imaginación” en sus labores puede retrasar la línea y comprometer la eficiencia y la calidad del resultado final.

Pero otra cosa es el trabajo creativo, que sólo puede ser evaluado en términos de resultados. Es el trabajo basado en proyectos, del cual ignoramos las instrucciones pero conocemos el resultado esperado. Las personas que tienen bajo su responsabilidad trabajo de este tipo deben tener un gen creativo evidente y capacidad de ejecución.

Lo sorprendente es que sigamos evaluando la creatividad con métricas de eficiencia.

¿Mi propuesta? Así como a los vendedores se les evalúa por cumplimiento de metas y a los operarios por eficiencia, a los creativos se les debe evaluar por cumplimento de proyectos en términos cualitativos.

Hacerlo en términos cuantitativos volvería a ponerlos en el mismo rasero que el operario.

FUENTE: http://jfzuluaga.com/

PROPUESTA INDECENTE, QUE HACER?

Esta es una propuesta “indecente” típica en el Mercado de Servicios. Me ha pasado en el mundo de los servicios profesionales, el software, el licenciamiento de contenidos y veo que es una práctica regular en el diseño, publicidad y hasta en servicios legales.

El panorama típico es: quien contrata nuestros servicios no tiene flujo de caja disponible, pero tiene una idea de mercadeo que considera que será exitosa. Dado que nuestro bien es un intangible y no requiere de pago directo para empezar a funcionar, nos ofrecen un porcentaje de las ventas para incluirnos en el negocio como un socio y no como un proveedor.

¿Cómo calcular el porcentaje al cual tenemos derecho?

En primera instancia, mi consejo es NO hacer este tipo de negocios: si ofrezco servicios profesionales es porque soy mi propia empresa, y verme forzado a ser socio de otro negocio que uno no entiende, ni ha iniciado, y sobre el cual no se tiene control es una mala idea, aquí y en Cafarnaún.

Pero digamos que no tenemos alternativa… ¿qué hacer?

Primero: ofrecer el precio completo de nuestros servicios con facilidad de pago.

Este paso es indispensable (se va a dar cuenta en el segundo paso), y además le ayuda a quien nos hace la propuesta a valorar de una forma clara nuestro trabajo.

Si, por ejemplo, es una asesoría, le ofrecemos el precio completo, sin rebajas y con un plan de pago. Por ejemplo:

“Servicios Profesionales de Asesoría: $10.000.000.
Forma de Pago: 30% inmediato, 30% a 30 días, saldo a 60 días”

Segundo: multiplicar por dos dicho valor para ir a riesgo

Es una práctica usual y con la que se puede dar inicio a un proceso de negociación si hacemos esta multiplicación y luego calculamos el resultado como un porcentaje de las ventas esperadas. Me explico siguiendo el ejemplo:

  • Digamos que el empresario espera vender 100 millones
  • Nuestros servicios Full cuestan 10 millones (ver punto anterior), que multiplicados por 2 son 20 millones
  • 20 millones son el 20% de los 100 millones que se pretenden vender
  • Nuestra participación en el negocio sería del 20%

¿Por qué el doble de los servicios full? Por dos razones claras: porque vamos a meternos en un riesgo que no es nuestro. Y segunda, porque dicho riesgo tiene un costo. El 200% del valor de nuestros servicios es un punto de inicio regular en cualquier industria, así que no se sonroje ni le dé pena pedirlo.

Obviamente cada negocio tendrá muchísimos detalles adicionales por cuadrar: tiempo en el cual se espera llegar a la meta, forma de pago de nuestras regalías, tributos involucrados, etcétera.

Pero al menos tenemos un punto de inicio para el negocio y el empresario sopesará estas condiciones… en cualquiera de los casos, y si negociamos bien, el resultado será positivo para todos.

FUENTE: http://jfzuluaga.com/no-tengo-para-pagarte-pero-te-puedo-ofrecer-un-porcentaje-%C2%BFque-responder-a-una-propuesta-asi/

Moody's rebaja calificación de Hungría a "basura"

Moody's bajó la calificación de la deuda soberana de Hungría a "basura" el jueves en la noche, citando altos niveles de endeudamiento, un panorama débil de crecimiento y la incertidumbre sobre su capacidad para cumplir sus objetivos fiscales.


Moody's recortó la calificación de la deuda húngara en un escalón a "Ba1", por debajo del nivel de inversión, con una perspectiva negativa, luego de que su rival Standard & Poor's se abstuvo de una rebaja anunciada tras conocerse la noticia de que Budapest planea sostener discusiones para buscar ayuda internacional.

Budapest rompió sus lazos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el año pasado y estuvo por más de un año sin un respaldo financiero mientras el Gobierno usó métodos poco ortodoxos, como impuestos de crisis sobre bancos y otros sectores, para apuntalar el presupuesto y estimular el crecimiento.

El país retornó al FMI y la Unión Europea por ayuda la semana pasada, luego que el florín cayó a mínimos históricos frente al euro a raíz de una advertencia por parte de S&P de que Hungría podría perder su calificación de grado de inversión.

El florín cedía un 1% desde su cierre del jueves en el mercado doméstico a 315,80 unidades contra el euro en las primeras operaciones del viernes. La moneda tocó un mínimo histórico de 317,90 euros el 14 de noviembre de acuerdo con datos de Reuters.

Moody's citó la creciente incertidumbre sobre la capacidad de Hungría para cumplir sus objetivos fiscales, altos niveles de deuda y lo que calificó como posibilidades de crecimiento a mediano plazo cada vez más restringidas, como las principales razones para la rebaja desde "Baa3".

"Moody's cree que el impacto combinado de estos factores impactará adversamente la fortaleza financiera del Gobierno y erosionará su capacidad de absorber golpes", dijo la agencia en un comunicado.

"La decisión de la agencia de mantener una previsión negativa sobre la calificación de Hungría es impulsada por la incertidumbre que rodea la capacidad del país para superar los riesgos de un evento potencial producto de la crisis de deuda soberana europea", agregó.

El Ministerio de Economía dijo el viernes en un comunicado que la rebaja no tenía bases profesionales y que la considera como parte de lo que describió como "ataques financieros en contra de Hungría".