15 oct 2011

Ocho preguntas que nunca querrás oír en una entrevista de trabajo

¿Qué me preguntarán? ¿Cuál es la respuesta correcta que debería dar? ¿Y si me preguntan algo que no sé contestar? A la hora de acudir a una entrevista de trabajo, es habitual que nos asalten las dudas. Lo que no solemos esperar es que nuestro interlocutor se descuelgue con cuestiones o peticiones poco comunes como, por ejemplo, que le contemos un chiste.

[Te puede interesar: Cómo conseguir una entrevista de trabajo]

Estas experiencias algo surrealistas ocurren de manera más frecuente de lo que creemos, según los datos que ha recopiladoGlassdor.com, una web de búsqueda de empleo que ha recogido las experiencias de más de 130.000 aspirantes que, de manera anónima, han aportado su opinión sobre los procesos de selección en cerca de 25.000 empresas de todo el mundo.

Preguntas trampa
Responder a cuestiones como "¿cuáles son tus aptitudes personales?" o "¿qué puedes aportar a esta empresa?" es un juego de niños si se compara con preguntas como "¿por qué no tienes mejores notas?". Esa fue la primera frase que salió de la boca de uno de los responsables de recursos humanos de Apple cuando entrevistó a un candidato a programador en la compañía en 2009.

El aspirante pasó un mal rato pero, según él mismo explica, pasó la prueba y tras tres días de entrevistas y reuniones con hasta 15 personas, pasó a formar parte de la compañía de la manzana. Menos suerte tuvo un joven que esperaba convertirse en becario de análisis de mercados en Barclays Capital: el joven se quedó en blanco cuando le preguntaron "¿cuál es el doble de la raíz cuadrada de Pi?". No contestó perdiendo el tren de las prácticas de verano.

Cálculos mentales también le exigieron a un candidato a analista de negocio en Google; sus entrevistadores le pidieron que respondiera a "si tenemos 25 caballos de carreras y cinco pistas distintas, ¿cuántas carreras serían necesarias para saber cuáles son las monturas más veloces?".

Un famoso problema de lógica
Los juegos y acertijos también aparecen en los procesos de selección de otras de las grandes compañías tecnológicas, como Amazon y Microsoft. A un aspirante a ingeniero de software en la tienda on line le pidieron que resolviese el siguiente problema de lógica: "si tenemos dos recipientes, uno con capacidad para tres litros y el otro para cinco litros, ¿cómo llenarías uno con cuatro litros?".

Un directivo de Microsoft tuvo que acertar otro conocido acertijo, conocido como el problema de Monty Hall: Se trata de un enigma matemático de probabilidad que está inspirado por el concurso televisivo estadounidense Let's Make a Deal (Hagamos un trato). El nombre del problema tiene su origen en el nombre del presentador del concurso: Monty Hall.

La premisa es simple: el concursante debe elegir una puerta de entre tres, todas cerradas. Una esconde un coche, las otras dos, sendas cabras. El premio consiste en llevarse lo que se encuentra detrás de la elegida. Una vez que el concursante ha elegido una puerta y se lo comunica al público, el presentador, que sabe lo que hay detrás de las puertas, abrirá una de las otras dos y mostrará que detrás hay una cabra. En este momento se le da la opción al concursante de cambiar, si lo desea, de puerta: ¿debe hacerlo?

Contar chistes para trabajar en finanzas
Menos elaboradas son las cuestiones a las que se enfrentan los trabajadores que quieren abrirse camino en el mundo de las finanzas. "¿Alguna vez has robado bolígrafos del trabajo?", le preguntaron a un becario de dirección de Bank of America, mientras que un directivo de JPMorgan Chase le pidió a su entrevistado que le contara "un chiste".

Sin embargo, la pregunta más surrealista de todas llegó desde el gigante de la banca de inversión Goldman Sachs: "hemos visto en su currículum que le gusta cocinar. En los fogones, ¿es usted pragmático o académico?". Sin palabras.

http://es.finance.yahoo.com/news/Ocho-preguntas-nunca-querr%C3%A1s-economia-1390371812.html?x=0

fuente:

13 oct 2011

Caso La Polar En búsqueda de las lecciones perdidas

En términos periodísticos, los manuales de edición dicen que la culpa principal de que un error aparezca publicado en un libro la tiene quien escribió mal la palabra. Eso no quita que luego se establezcan segundas y terceras responsabilidades para todos aquellos que debieron haber alertado el problema y no lo hicieron.

El jueves 9 de junio La Polar estalló igual que un globo que se ha inflado más de la cuenta. Y reventó en las narices del sistema financiero chileno que con el paso de los días ha ido conociendo la realidad que escondía ese retailer que posee –o poseía– cerca del 10% del mercado de las multitiendas.

Los ejecutivos de La Polar ocultaron una cartera de clientes con deuda vencida por más de 12 meses, cartera morosa estimada en $500.000 millones, la que –de haber sido transparentada– obligaba a la compañía a elevar cuantiosas provisiones, según manda la ley.

Desde que el caso se hizo público se han oído acusaciones, explicaciones, exculpaciones y también se han visto intentos por saber de qué manera se podría hacer menos vulnerable y, por ende, más sustentable a las compañías que desarrollan este tipo de créditos.

Para saber qué se puede mejorar, es inevitable conocer qué fue lo que falló exactamente. Pero mientras las investigaciones avanzan en la Fiscalía Centro Norte, analistas y actores del mercado van esgrimiendo posibles mejorías en distintas direcciones, ya que hubo varios factores que se transformaron en tierra fértil para que se diera este caso que va apuntando maneras de fraude.

Esfera pública

El escándalo de La Polar se desató porque un accionista minoritario, Felipe Ponce, encargó a un bufete de abogados de escaso renombre, Silva & Gutiérrez, estudiar los estados financieros antes de inyectar recursos frescos a la compañía, como pedía la plana ejecutiva. Los abogados analizaron la información pública que existía, vieron severas inconsistencias y fueron a pedir explicaciones a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS).

Hasta ese momento, ninguna entidad pública había advertido el hecho. A pesar de que la SVS contaba con la misma información que tuvieron Silva & Gutiérrez y que el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) y su director, Juan Antonio Peribonio, durante 2010 habían recibido cerca de 150 reclamos de clientes de la multitienda que aseguraban estar siendo víctimas de repactaciones unilaterales de deudas. El Sernac hizo de mediador con La Polar y en noviembre de ese año la multitienda ofreció un acuerdo compensatorio. Así lo relata el director ejecutivo de la fundación Chile Ciudadano, el abogado Tomás Fabres, que asegura que hubo una falta grave de parte del Sernac de no advertir del hecho al Ministerio de Economía.

Un representante de las AFP, que vio gravemente afectadas sus inversiones por el desplome de La Polar (las administradoras de fondos tienen el 24% de la propiedad de la multitienda), lanza sus dardos al Estado: “Si la SVS se va a limitar a ser una simple oficina de partes que recibe las Fecus y no fiscaliza, ¿para qué tiene la enorme cantidad de profesionales que trabaja ahí?”, dice a “Poder&Negocios”.

La misma fuente insiste en que la SVS no hizo su labor y la compara con la Superintendencia de AFP: “Nosotros nos vemos en la obligación de tener un equipo de profesionales especialmente dedicado a contestar los requerimientos que hace la Super (sic) de AFP casi a diario… están todo el tiempo pidiéndonos aclaraciones”, dice para evidenciar un eventual adormecimiento de la SVS frente a La Polar.

El ex superintendente de Valores y Seguros Alejandro Ferreiro (2003-2006) advierte a “Poder&Negocios” que “es demasiado prematuro sacar lecciones”, porque aún no se conocen todos los antecedentes. Pero estima que la SVS, dirigida actualmente por Fernando Coloma, no falló. “Su labor no es comprobar si los estados financieros tienen inconsistencias, eso lo hacen los clasificadores de riesgos y los auditores externos”, asevera Ferreiro.

Además, explica que las empresas entregan su información financiera y en el mismo día se pone a disposición pública, de este modo se evitan especulaciones en el mercado. “Aquí no ha fallado el Estado. No podemos decir que cada vez que alguien se pasa con luz roja, la culpa es de Carabineros”, ejemplifica.

A ojos de Ferreiro, los responsables más evidentes serían los auditores externos, además de la gestión y el directorio de la multitienda. En todo caso, dice que ésta podría ser una oportunidad “para hacerse las preguntas sobre los roles que cumplen o debieran cumplir las instancia reguladoras y controladoras del sistema financiero”, y perfeccionarlas, si eso cabe.

También se han dejado caer críticas sobre la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF), pero esta entidad afirma que la ley sólo le confiere “regular” las tarjetas de crédito que emiten las casas comerciales, pero no fiscalizarlas. Que ese rol en cambio sí le toca cumplirlo con “los plásticos” de los bancos y las entidades financieras.

El Banco Central, el Ministerio de Hacienda y las superintendencias de Valores, AFP y de Bancos se reunieron a las 48 horas de estallar el escándalo para analizar si podría evitarse que un caso así vuelva a ocurrir perfeccionando la legislación, con medidas como unificar los controles y fiscalizaciones para todos los emisores de tarjetas de crédito o poner en línea la información sobre los deudores bancarios y de casas comerciales. El senador DC Jorge Pizarro dijo que ha quedado al descubierto que las tarjetas de crédito de las casas comerciales no tienen fiscalización del Estado y eso deja en desprotección al consumidor.

Desde el gobierno se afirma que este caso revitaliza la vieja propuesta del presidente Sebastián Piñera de crear un Sernac Financiero, cuyo rol principal sea fiscalizar las instituciones crediticias y su relación con los clientes. En tanto, parlamentarios de la Concertación han propiciado la creación de una superintendencia para el retail.

Cuestión de estilos

La auditora externa que tenía La Polar, Price Waterhouse, sirvió de aval a los estados financieros que la multitienda presentaba. Muchas críticas han caído sobre sus hombros. Lo mismo ha ocurrido con las corredoras de bolsa que constantemente situaban a la empresa entre las favoritas para invertir, y con las clasificadoras de riesgo que promovían la adquisición de sus bonos.

Un alto ejecutivo señala que muchas veces los que trabajan en estas instituciones son jóvenes que están despuntando en su vida profesional y no quieren “ir contra la manada”. Explica: “Si todas las corredoras están diciendo que La Polar es fantástica, un joven corredor de bolsa, en la práctica, no puede llegar y decir ‘La Polar es un globo’. Existen presiones tácitas, porque los directores de la empresa pueden ser –a la vez– sus clientes, o bien sus jefes están muy relacionados con los directores de la compañía… En estos casos también finalmente aflora el problema de la concentración del poder económico”, reflexiona.

En los propios directores de empresas han surgido lecciones que apuntan al cambio de actitud personal y que concluyen que lo importante es que cada cual tenga una actitud más alerta frente a lo que le toca.

Un miembro del directorio de La Polar cuenta que, al verse involucrado en el hecho, recordó lo que dijo la ex ministra de la Vivienda Magdalena Matte que aseguró que debería leer muy bien todo antes de firmar, a propósito del caso Kodama.

Y también afirma: “Entre los directores tenemos muy generalizada la práctica de que si nos presentan informes que van bien, no los miramos mucho. En cambio, les hincamos el ojo a los estados financieros que nos muestran que las cosas van mal”.

En esa línea, el economista Enrique Goldfarb afirmó en Estrategia: “De aquí en adelante todos los directores tendrán que aprender que a las reuniones (de directorio) no se va solamente a tomar té y a cobrar bonos y dietas”.

El caso de La Polar se ha establecido como inédito en Chile, por ser el único retailer sin un controlador sino que tiene una propiedad diluida entre muchos dueños. Este modelo de empresa se posibilitó con el sesgo que los gobiernos de la Concertación imprimieron sobre las regulaciones; es un modelo proveniente de Estados Unidos y que ha dejado varios casos poco felices en ese país, como Enron, Citi o Chrysler, en los cuales los ejecutivos de las compañías hicieron y deshicieron con la obsecuencia de un directorio atomizado.

En tanto, economistas y actores públicos y privados siguen con atención las diligencias que ordena la Fiscalía Centro Norte que investiga el caso. Desde el gobierno se asegura que las culpabilidades que establezca la justicia probablemente servirán de piso para aplicar reformas al sistema. Los actores del mercado dicen que lo más evidente por ahora es que habrá “un antes y un después” de La Polar. Qué duda cabe.

Mas allá de la teoría

Servicios profesionales a la carta. Soporte SPI y Pragmatic, proponen un enfoque más dinámico e innovador basado en las recientes “metodologías ágiles de gestión”, que tan positivos resultados están dando en todo el mundo.

La empresa venezolana Soporte SPI, C. A. (Soporte SPI) dedicada desde hace más de 15 años al Outsourcing de Helpdesk/Servicedesk, y la Empresa Española Pragmatic (Consultores de larga Trayectoria), han formalizado una Alianza Estratégica que convierte a Soporte SPI en el Representante Exclusivo para Venezuela y le da la autorización para cotizar, vender y prestar servicios de la totalidad del portafolio de herramientas y soluciones de negocio de Pragmatic.

Basándose en los elementos diferenciadores que ha demostrado la Empresa Pragmatic en la prestación y entrega de sus servicios profesionales, se ha estructurado la iniciativa de implantación de las buenas prácticas en gestión de servicio de TI (ITIL® v3), siguiendo una metodología que “rompe los esquemas” de la consultoría tradicional.

La consultoría tradicional se basa en la definición de un alcance inicial y una fase de implantación de largo alcance, al término de la cual se entrega el producto final completo. Este enfoque presenta varios inconvenientes:

• El cliente no tiene una visión clara del producto hasta la entrega final, y es posible que se encuentre con “sorpresas”.

• Una vez cerrado el alcance inicial, la modificación de los requisitos suele ser costosa: si el cliente cambia de idea, surgen nuevas necesidades, etc., es necesario un proceso de renegociación constante para ampliar el alcance, los plazos y, por ende, los costos de la consultoría.

• Para definir con exactitud la solución final, en la primera fase de un proyecto típico se emplean tiempo y esfuerzo en analizar el 100% de las necesidades del cliente. Al concluir dicha fase, se tiene un nivel detallado de lo que se espera alcanzar. Sin embargo, en ese momento ni el cliente conoce en profundidad cuáles van a ser todas sus necesidades, ni el consultor tiene el suficiente conocimiento del cliente para proponer siempre la mejor solución.

• La comunicación entre el cliente y el equipo del proyecto es puntual y escasa, sin existir un verdadero espíritu de colaboración y cooperación sostenido.

• No todas las funcionalidades solicitadas son igualmente importantes para el cliente: algunas aportan mayor valor que otras. Sin embargo, se analizan y desarrollan todas al mismo tiempo, sin la asignación inicial de prioridades a las que más contribuyen con los objetivos de servicio del área y requieren un menor nivel de esfuerzo.

• El cliente también necesita su tiempo para adecuarse a los nuevos productos y servicios, y es necesario tener en cuenta su capacidad de asimilación de nuevas formas de trabajar y el ritmo al que puede adaptarse.

• Se presta una mayor atención a los productos y procesos, y se subestima a las personas que van a tener que utilizarlos, quienes representan un “activo estratégico” y un factor crítico de éxito en la implementación de cambios organizacionales. En todo proceso de cambio, los nuevos hábitos de trabajo y las reticencias naturales a nuevas maneras de hacer las cosas, son uno de los principales motivos de fracaso.

Para mitigar estos inconvenientes, Pragmatic propone un enfoque más dinámico e innovador basado en las recientes “metodologías ágiles de gestión”, que tan positivos resultados están dando en todo el mundo. La metodología se sustenta en los siguientes principios fundamentales:

• Aportaciones constantes de valor al cliente. Implantación iterativa del producto final, en ciclos cortos (2 semanas ó 1 mes) que terminan con un entregable que puede comenzar a ser utilizado por el cliente desde ese momento.

• Priorización por valor. Se abordan primero las tareas que mayor valor van a aportar al cliente, por lo cual, el orden de las iteraciones se basa en las necesidades reales del cliente. Si por cualquier motivo el proyecto debe terminar abruptamente, se garantiza que la funcionalidad aún no entregada era de menor importancia que la ya puesta en producción.

• Aceptación de nuevos requisitos. En cualquier punto de la iniciativa de cambio, se pueden re-priorizar las funcionalidades aún no entregadas, introducir, así como eliminar, nuevos requisitos. Si la lista de funcionalidad o “historias” pendientes crece por este motivo, simplemente éstas se desplazan a las últimas historias fuera del proyecto. Dada su priorización por valor, aseguramos que estas últimas historias eran las menos importantes, y esta decisión se toma de mutuo acuerdo con el cliente.

• Cooperación constante con el cliente. La relación se basa en la confianza mutua y en la persecución de un objetivo conjunto o una causa común; el cliente está accesible, y la presencia del consultor no se limita a momentos puntuales del proyecto, sino que se convierte en un acompañamiento constante, a lo largo del tiempo que sea requerido el esfuerzo sostenido de la consultoría.

• Retrospectivas. Tras cada iteración, se analiza qué tal ha funcionado, qué aspectos se podrían mejorar, etc., y las conclusiones se convierten en acciones de mejora a incluir de forma inmediata, en la próxima iteración. Así existe una retroalimentación constante a lo largo de la iniciativa de cambio, y cualquier conflicto, discrepancia o sugerencia de mejora se resuelven lo antes posible.

• Agilidad y concentración en aportar valor. Se evita la generación de documentación pesada, largas reuniones, seguimiento exhaustivo, etc. Se dedica el mayor porcentaje de tiempo posible a avanzar con el producto final.

Soporte SPI ha definido su negocio en tres grandes líneas: Línea de Negocio de Outsourcing de TI, Línea de Negocio de Consultoría y Línea de Negocio de Servicios TI por Demanda. Esta empresa venezolana con todo su esfuerzo y permanencia en el mercado venezolano, es un fiel ejemplo de superación constante en el ámbito organizacional. Soporte SPI ha diseñado una solución práctica, novedosa, y que ayuda a disminuir los costos en las áreas de TI; por eso está colocando a la orden de la industria de Venezuela y Latinoamérica toda esta innovación ofrecida por el Learning by Doing. Por todo lo descrito anteriormente, es que tiene un gran valor (utilidad + garantía) la alianza estratégica de Soporte SPI con la empresa española Pragmatic.

Fuente http://gerente.com/detarticulo.php?CodArticl=315

12 ago 2011

ENDEUDAMIENTO

Vargas palacios & asociados le brinda la informacion para que "Conozca los tipos de endeudamiento que hay y la manera en que puede asumirlos, teniendo en cuenta los recursos que maneja. Y es que el manejo adecuado de las finanzas personales permite enfocar los recursos en los gastos asociados a las necesidades prioritaras. Así las cosas, en el momento de solicitar un crédito tenga en cuenta los siguientes “tips”.

· Para saber si está sobre-endeudado, debe revisar que los pagos de sus deudas NO superen el 50% de sus ingresos netos. En caso de superar este tope, se recomienda revisar qué gastos puedes disminuir.

· Analice muy bien ingresos y egresos, no permita que sus gastos superen sus ingresos periódicos.

· Antes de tomar un nuevo crédito analice muy bien si sus ingresos son capaces de soportar una nueva carga crediticia, ningún crédito es gratis.

· Analice muy bien la destinación del crédito, no se deje tentar por super-ofertas y mire si puede posponer la compra.

· Cuando analice diferentes alternativas de financiación no se deje llevar únicamente por la tasa de interés, pregunte si requiere tomar otros productos adicionales, si le cobran por el estudio de crédito y si tiene alguna penalización en caso de pagarlo anticipadamente.

· No acepte todas las tarjetas de crédito que le ofrezcan, el cupo de la tarjeta de crédito disminuye la capacidad de endeudamiento al momento de tramitar un crédito. Aproveche los beneficios de exoneración de cuota de manejo que ofrecen las entidades financieras.

· Antes de tomar un crédito debe tener claro en que lo va a invertir, recuerde que hay deudas de inversión y deudas de consumo. Las de inversión generan una rentabilidad.

· Cuando tenga créditos con entidades financieras, recuerde tener clara su fecha de pago y el valor de la cuota, así organiza sus ingresos para contar con dinero disponible para esa fecha.

· Antes de endeudarse debe ahorrar, ya que para algunos casos debe aportar con capital propio lo que las entidades financieras no prestan, por ejemplo, para adquirir vivienda.

· Pagar a tiempo implica no pagar sobrecargos por mora.

· No es recomendable solicitar préstamos para pagar otras deudas.

· No es recomendable utilizar los ahorros para pagar deudas.

· No se debe solicitar créditos para cubrir gastos básicos.

Hay que recordar, que existen dos tipos de deudas. En primer lugar, las deudas de inversión, que son aquellas en las que se utilizan los recursos recibidos para adquirir bienes que mantienen o incrementan su valor en el largo plazo, o que pueden producir renta a través del tiempo; préstamos para adquirir propiedades inmobiliarias, los préstamos para instalar negocios propios y los créditos educativos.

En segundo lugar, las deudas de consumo se dan en un escenario en el que los recursos recibidos se usan para adquirir bienes que pierden valor a través del tiempo y que no producen renta; como por ejemplo los préstamos para vacaciones, vehículos, ropa, entre otros".

Fuente:http://www.portafolio.co/economia/conozca-los-tipos-deuda-que-existen-y-que-puede-asumir

6 jul 2011

Aprenda cómo el presidente de Apple, Steve Jobs, se prepara para presentar sus ideas al público

En la versión digital de Businessweek, el presidente de Apple, reveló sus técnicas para prepararse cuando va a vender sus ideas. Unas técnicas sencillas y útiles que también le pueden servir a usted.

1. Planee sus presentaciones con papel y lápiz. Antes de crear la presentación, en un tablero, haga una lluvia de ideas de lo que va a contar. Todos los elementos de las historias que Jobs vende son premeditados, planeados y conectados antes de crear cualquier diapositiva.

2. Ponga una oración a cada idea. Piense que está creando una frase para escribir en su twitter, es decir, de máximo 140 caracteres. Un ejemplo es: “The world’s thinnest notebook” (El portátil más delgado del mundo)

3. Cree un villano. Esta figura permitirá que la audiencia gire alrededor del héroe (usted y su producto o servicio). No debe ser necesariamente su competidor, en cambio, use un problema que su producto esté solucionando.

4. Enfóquese en los beneficios. Su audiencia solamente necesita saber cómo lo que usted está ofreciendo mejora sus vidas. Cada uno de sus posibles clientes tiene unas necesidades y para usted deben ser lo más importante.

5. Presentaciones de tres partes. Según Jobs, así tenga una infinidad de cosas que decir sobre su idea, la audiencia sólo es capaz de retener tres o cuatro puntos de lo que usted diga. Diga lo más importante, pues lo demás lo olvidarán.

6. Venda sueños, no servicios. El presidente de Apple, no vende computadores, él vende la promesa de un mundo mejor. Cuando Jobs lanzó el iPod en 2001, dijo: “In our small way we’re going to make the world a better place” (De nuestra pequeña manera, haremos del mundo un lugar mejor).

7. Diseñe diapositivas visuales. En las presentaciones de Steve Jobs solo se verán fotografías e imágenes. Entre más simple la presentación, será mejor y la idea se quedará más fácil en la mente de sus posibles clientes.

8. Haga que los números se entiendan. Dentro de sus presentaciones, ponga las cifras grandes en un contexto relevante para su audiencia. Busque analogías y comparaciones para que la cifra tome relevancia para su audiencia.

9. Use términos sencillos. El lenguaje de uno de los hombres más influyente del mundo es simple. No use términos raros, sea claro y directo.

10. Practique, practique y practique. Jobs gasta horas ensayando cada fase de sus presentaciones. Piense que va a presentarse en una obra de teatro. El éxito de toda presentación depende de los esfuerzos que haga antes de hacerla.

3 jun 2011

ESTUDIO DE CASOS No.1

Haga click en el siguiente link y al finalizar la lectura deje su comentario. Gracias.

http://www.scielo.unal.edu.co/scielo.php?pid=S0123-59232001000400007&script=sci_arttext


29 may 2011

Los peligros de la Ley: entre la ambigüedad y el control

Gloria Ortega Perez
De proteger derechos de autor a controlar los contenidos en Internet, solo hay un paso. El proyecto sencillamente desconoce la nueva realidad de la web 2.0 y pone en peligro los derechos fundamentales. Por eso la comunidad de blogeros está manifestando su rechazo en forma creativa e incisiva.

¿Entonces, de qué vive el artista?

"Bájalo, gózalo, vívelo"...
Con este estribillo en uno de sus últimos éxitos, el setentero y gran músico de salsa Henry Fiol, decidió regalar su música a los usuarios de internet porque, como lo dice en su son:
"No se puede competir
con tanta tecnología,
por eso ha llegado el día
que me tengo que rendir..."
El artista neoyorquino, con 16 producciones discográficas a lo largo de su carrera, proporciona en su sitio web los links para descargar sus últimos trabajos: "De Cachete" y "Salsa Subterránea". Además facilita el diseño full color de las carátulas de los mismos, por si alguien prefiere una copia física en un CD. Quiere que su música sea "del pueblo y para el pueblo". Fiol tomó esta decisión porque su música siempre ha padecido de una pobre distribución comercial y porque a través de internet "alguien en África, Japón, Europa o donde quiera, puede descargar mi música".
Pero entonces, ¿de qué vive el artista? Lo suyo hoy son conciertos y presentaciones. No es que no le interese seguir vendiendo CDs, sino que convirtió a la red en su aliada como fuente de ingresos. Lo tiene claro. Por ahí lo conocen, lo escuchan, lo copian y lo bailan, es decir, se promociona para que después lo busquen para presentarse en conciertos en vivo, como ocurrió el pasado fin de semana en tres ciudades de Colombia.
Fiol es uno de esos artistas que han conseguido sintonizarse con la nueva realidad y adaptado al cambio de paradigma en la protección de los Derechos de Autor (DA), para saltar de la moribunda industria del CD hacia la virtualidad, cuya regla de oro es compartir.
La realidad ya cambió
Compartir: comprender el significado particular de este concepto en el ámbito de la red permitiría entender mejor -y quizás enfrentar mejor- la piratería por internet. Para los usuarios de la red compartir no es copiar, reproducir o robar, sino hacer uso de contenidos, programas, textos, música, videos, libros, fotos...
Todo libremente disponible mediante los buscadores para ser tomado en cualquier fuente y formato, sin que por ello se tenga que pagar un solo peso, pero tampoco se corra el riesgo de ser perseguido por delito alguno.
Así funcionan las cosas en la red y, en general, en la sociedad de la información y del conocimiento. Un mundo virtual de acceso libre a todo tipo de contenidos, gracias al avance imparable de las tecnologías, que también han conseguido correr y hasta borrar las fronteras, democratizando de veras la comunicación y la información y poniéndola al alcance de usuarios con conectividad.
Rechazo de la Ley Lleras
Por todo esto, la sola idea de regular o controlar el uso de contenidos en Internet en Colombia, generó un rechazo inmediato por parte de la comunidad de internautas. El proyecto de Ley sobre Derechos de Autor en Internet, o #Leylleras(etiqueta o hashtag en Twitter), ha sido tema de gran interés entre los usuarios de la red, llenando espacios de comentarios, opiniones y críticas a través de distintos formatos de parte de especialistas, pero también de usuarios ">anónimos, pero no menos reales, que han bajado el proyecto de ley, lo han copiado, reproducido, enviado, ‘linkiado'(¿cómo se dirá?), grabado y transformado, para debatirlo en foros presenciales y virtuales, webs, chats, redes sociales (Facebook y Twitter) y blogs.
El proyecto que comenzó a estudiar la Comisión Primera del Senado es resultado de un compromiso del gobierno colombiano con el de Estados Unidos para poder suscribir el TLC. Así lo dice de manera explícita la exposición de motivos de la ley.
Quizás esto explique la improvisación que se refleja, a lo largo de sus 38 páginas y la evidente desconexión que existe con el mundo virtual. También explica que esté en el ojo del huracán, debido a su denso y ambiguo articulado en asuntos extremadamente sensibles, como los derechos a la intimidad, a la libertad de expresión y al acceso a la información.
La Ley no reconoce por parte alguna que todos los usuarios de la red, en mayor o menor medida, también son autores que debería proteger y no sólo en materia de derechos de propiedad intelectual. Su estrecho enfoque solo trata de dar respuesta a la legítima necesidad de la industria cultural y del entretenimientofrente al delito de la piratería en internet.
Los internautas del mundo entero y obviamente de Colombia se han movido al ritmo trepidante de la evolución de las TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación), dejaron de ser solamente consumidores de información en una red estática (Web 1.0), para convertirse en usuarios que interactúan entre sí en un sistema abierto unidos por conceptos claves como crear, colaborar, participar y compartir (Web 2.0), dentro y fuera de las redes sociales o comunidades virtuales.
Esta misma evolución hizo inevitable que internet dejara de "pertenecer" exclusivamente a los tradicionales productores y distribuidores de contenidos, haciendo de paso obsoleta la idea de que la red es un mar abierto propicio para la piratería.
La premisa equivocada
Las premisas de partida de la norma son falsas. De un lado, no distingue entre los que se lucran en las calles de Bogotá o de cualquier otra ciudad vendiendo CDs pirateados mediante un proceso industrial de copiado deliberadamente delincuencial, y los usuarios que de manera abierta en internet bajan, enlazan y hospedan en webs, blogs y redes sociales contenidos para su uso informativo, educativo y de disfrute personal.
La ley dice que el acto de publicar o "subir" una obra a Internet (procedimiento técnicamente conocido como puesta a disposición), constituye una reproducción de la creación intelectual, que debe ser previa y expresamente autorizada por su autor o titular de derechos.
Pero, si además a la página web o blog ingresa cualquier persona y tiene acceso a la obra, se configura un acto de descarga que igualmente debe ser previa y expresamente autorizado por el autor o titular de la obra.
En conclusión, se define como piratería en internet o ciberpiratería a "la explotación de obras, por ejemplo la puesta a disposición y descarga, sin contarcon la previa y expresa autorización del legítimo titular de los derechos (énfasis agregado)".
Los peligros de la ley
Quizás por esto algunos usuarios consideran que más que proteger los derechos de autor, la ley busca controlar los contenidos en la red. Dice la usuaria de twitter @yoligrilla: "Como autores nos perjudica enormemente, porque como está planteada, nos limitaría el derecho a hacer uso de la información (incluso del hipertexto e hipervínculo) y publicarla ya que alguna estaría protegida por DA, lo cual es ridículo".
Una de las mayores preocupaciones que despierta el proyecto de ley es la posibilidad de delegar el control de los contenidos de la red en manos de los Prestadores de Servicios de Internet (PSI), copiando disposiciones ya vigentes en España y en Francia.
Esto significa que la ETB, Telefónica Telecom, Telmex y Empresas Públicas de Medellín (EPM) tendrían la autoridad administrativa para bloquear o cortarle el servicio a webs, blogs o cualquier usuario que consideren ha violado el copyright o DA de algún titular.
Aunque será un juez el que "autorice" el bloqueo o desconexión de un usuario, luego de determinar la ocurrencia de un delito sobre un bien protegido, la norma ni es clara, ni directa ni taxativa en señalarlo. Igualmente, es contradictoria y pendular sobre el alcance y responsabilidades (Artículos 3 y 9) de los PSI, abriendo un peligroso margen para "equivocaciones de buena fe" del proveedor.
Este mandato disparó las alarmas de los usuarios. Si los PSI activan la conexión, los enlaces, las redes, el hospedaje y el almacenamiento de páginas web, archivos, desarrollos, chats y el envío de correos electrónicos, el proyecto de ley no dice en parte alguna que no puedan acceder también a datos personales, poniendo así en riesgo el bien jurídico protegido de la seguridad, la privacidad y la libertad de expresión de cualquier usuario de la red.
Ahora bien, si por vía de la corrupción y la criminalidad el poder judicial y las cárceles cada día se saturan más de infractores, por vía de la #leylleras no habrá celdas para tanto infractor.
El articulado, de principio a fin, tipifica delitos y responsabilidades civiles, penales y administrativos de los usuarios infractores, estableciendo penas y multas que duplican a las existentes en la legislación de DA "callejero". "Una Ley que parte de la mala fe de los usuarios de que somos todos unos delincuentes, es una ley mediocre", dijo una usuaria en Twitter.
Aunque el ministro del Interior Vargas Lleras diga que no se va a "censurar, criminalizar o judicializar" a quienes descarguen y compartan contenidos en Internet y que tampoco habrá censura para el acceso a la información, la ambigüedad de la norma hace que sea apenas comprensible que el virus del fantasma de las "chuzadas del DAS" se haya instalado profundamente en la mente de los internautas colombianos.
El entorno social de los blogeros
En Colombia hay registrados más de 5000 Blogs donde sus autores no solo publican opiniones propias y de otros, sino que comparten textos, música, videos, documentos e imágenes. Muchos de estos espacios cuentan con copyright a través de licencias como Copyleft y Creative Comons, pero no es algo que preocupe demasiado a sus autores. Que sean copiados, citados o usados sus contenidos no se percibe como una violación de propiedad intelectual ajena, sino como un acto de compartir.
En la actualidad, opina @jose_iglesiasb "el acceso a la información ha permitido la creación de redes de gestión de conocimiento en diferentes contextos que se han dado a conocer a través de blogs, web, redes sociales, etc. y han tomado y transmitido información o contenidos que se encuentra en la misma internet para sensibilizar y compartir conocimiento (...) Ya existe una Ley de DA en Colombia y estas normas no cambian solo por pasar de átomos a bits. En todo caso los ponentes de dicho proyecto; industrias, políticos y artistas buscan el beneficio propio y de terceros, como tratados, negocios, etc.".
Sin embargo, aún se conoce poco de estos nuevos medios de expresión, participación y opinión como los blogs y las redes sociales, pero es evidente que ha imperado espontáneamente una especie de autorregulación, de puesta en marcha de una ética y estética a nivel individual, pero compartida en la envolvente dinámica de Internet.
SOY LIBRE, SOY BLOGER es un manifiesto de blogeros del mundo hispano, creado por colombianos y único en su género, en defensa de la libertad de expresión, quienes adhieren libremente y se comprometen con un conjunto de derechos y responsabilidades en Internet.
¿Quién controla el poder de la información?
El poder editorial que hasta hace un tiempo era monopolio de los grandes medios analógicos de información, hoy está en manos de gente común de la blogosfera. Sin embargo, con esta ley, advierte el blogero @Geraldkurt, "podríamos vernos limitados al momento de utilizar material vital que pudiera estar "protegido" (...) Además es una legislación estática para un medio dinámico de interacción. Podría abrir la puerta para un control en la red, sobre qué vemos, qué escribimos o con quiénes hablamos. Es abrirle la puerta a la intromisión".
Los blogs son una herramienta clave que ha permitido democratizar la comunicación y evitar que el control de la información quede en manos de los políticos, los poderes económicos, los grupos de presión y por supuesto, de los mismos medios de comunicación.
Desde otra perspectiva, la ley tendría un efecto contraproducente para el fomento de la innovación. Para @CamilodeGuzman "penalizar el acceso a contenido protegido hoy (la mayoría extranjero), en un mundo interconectado, en un país con una población de jóvenes que supera el 40 por ciento, es mala idea. La ley generará barreras para generaciones de colombianos que se verían muy beneficiados de un libre acceso a la información y al conocimiento".
La sola existencia de la ley lleva a que internet pierda su neutralidad en Colombia. No se puede legislar DA en internet lo mismo que en el mundo físico, como tampoco será posible controlar tanta información que comparten los usuarios. Además, la mayoría de jueces y abogados no tienen las competencias técnicas ni las herramientas para enfrentar la piratería en internet, si no han conseguido controlarla en el mundo físico.
Por último, la "ley Lleras" no estimula a los usuarios a dar un uso libre, pero responsable, de los contenidos en la red como un principio de justicia y equilibrio para la protección de derechos de autor. Tampoco fortalece o impulsa las potencialidades de la participación ciudadana en la gestión del conocimiento y en la democratización de la información y la educación.
Mejor la confianza y la autorregulación
¿No será mejor una ley sustentada en la confianza, que promueva principios y valores éticos para la autorregulación? ¿Será un delito este mismo texto, que usted está leyendo, que lleva enlaces a videos, noticias y textos con DA protegidos? ¿Violo yo los DA de Razón Pública si subo este texto a mi Blog?
Una ñapa final, mientras escucho De Cachete de Henry Fiol: en una extraordinaria conferencia sobre los Corsarios Digitales en TEDx, Pablo Arieta dice: "">Necesitamos encontrar el nuevo Gabriel García Márquez, que seguramente no es el hijo del telegrafista de Aracataca, sino el hijo del dueño del café internet y en este momento está jugándose un video juego, chateándose con sus amigos, haciendo un remix y viviendo como un Corsario".

* Periodista de profesión, comunicadora por opción y fotógrafa por pasión. C
onsultora del IIDH en libertad de expresión.
Blogera http://somossentipensantes.blogspot.com

Las consecuencias del choque de poderes

Hernando Gomez Buendia

En la pelea de Uribe con medio mundo, es muy probable que el ganador sea Uribe y el perdedor sin embargo sea Colombia, según este análisis del Director de Razón Pública sobre las implicaciones más duraderas de la crisis.

La tormenta

El Presidente de la República denuncia a la Corte Suprema de Justicia por "un complot para buscar testigos que me comprometan con la parapolítica". Y el Presidente de la Corte Suprema denuncia "un complot entre paramilitares y funcionarios del gobierno en contra la Corte".

El Presidente acusa al ex presidente y jefe del Partido Liberal "de haberse aliado con 'Los Pepes' para acabar con Pablo Escobar". Y el ex presidente acusa al Presidente de haberse opuesto a la extradición de Escobar y permitir "el ingreso fácil y frecuente de delincuentes a la Casa de Nariño", mientras un Senador de su bancada declara que "le tiene miedo a Uribe".

Día por día aparecen personajes tenebrosos que testifican o cambian su testimonio en contra de parlamentarios, jueces, fiscales y altos funcionarios en relación con delitos de suma gravedad; y esto incluye al Presidente.

Los congresistas amigos del gobierno entran y salen de la cárcel por la parapolítica o la yidispolítica mientras los congresistas opuestos al gobierno son indagados por la farcpolítica y el Congreso se apresta a reformar la justicia.

El Presidente regaña a su Ministro de Justicia porque llamó al Fiscal para hablarle de su hermano enredado con un capo. Y el Vicepresidente exhorta públicamente al Presidente a comportarse con más "dignidad en el cargo".

Así pues- y sin obstar los consabidos llamados de gremios y editoriales a izar "la bandera blanca"- estamos ante un proceso severo y creciente de criminalización de la política y del debate político en Colombia.

Las percepciones

Y es que la Corte Suprema de Justicia quiere desquitarse del Presidente Uribe. La justicia está al servicio de la oposición y les hace juego a los terroristas. Petro y Córdoba son fichas de Chávez que andan buscando cómo enlodar al Presidente y sus colaboradores. La parapolítica y la yidispolítica son montajes o exageraciones de los resentidos que no aman a su patria ni quieren ver el éxito evidente de la Seguridad Democrática.

Esto es lo que creen a pie juntillas muchos colombianos de todas las regiones y todos los estratos, empezando por el propio Presidente.

O es que el Presidente Uribe está jugado a encubrir a los paramilitares y a los parapolíticos que han sido sus aliados desde siempre. Por eso son tantos sus colaboradores y allegados en líos con la justicia. Por eso difama a los magistrados, fiscales, congresistas o periodistas que tienen el valor de denunciar esos crímenes atroces. Por eso abusa de su poder, y para eso quiere perpetuarse.

Esto es lo que creen a pie juntillas muchos otros colombianos de todas las regiones y todos los estratos.

Son dos lecturas cerradas o dos "marcos perceptivos" tan distintos como los de un cristiano y un musulmán. Porque, en efecto, son muchos los estudios y experimentos psicológicos que muestran cómo los humanos tendemos a percibir los hechos de modo unilateral, a tomar partido y a interpretar cada nuevo incidente como una confirmación de nuestro punto de vista. De esta manera nacen los nacionalismos, las ideologías o las "fanaticadas" deportivas, todos los cuales se intensifican a medida que se producen disputas o conflictos con el bando contrario. Por eso la polarización entre uribistas y anti-uribistas tiende a aumentar con el paso del tiempo y con la intensidad de los ataques recíprocos.

Pero "polarización" no implica división entre dos grupos más o menos parejos, sino que en este caso significa una distancia perceptiva y emocional creciente entre la mayoría (alrededor del 70% firmemente uribista, según las varias encuestas) y la minoría (alrededor del 20% firmemente antiuribista). Los efectos políticos de la tormenta dependen, como veremos, de esta tan desigual relación de fuerzas. Pero antes:

¿Quien tiene la razón?

Por supuesto que los hechos fueron de una manera y no de otra, de suerte que en cada caso y sobre cada acusación la verdad es una sola. Sin embargo (y sin entrar en honduras filosóficas) nadie puede tener la certeza ni la prueba absoluta de cómo fue cada cosa. Y es aquí donde cabalmente entran a jugar las interpretaciones o "marcos perceptivos" que, eso sí, pueden ser más o menos rigurosos.

La ciencia es el marco más riguroso, y puede ser que los historiadores algún día desentrañen exactamente qué pasó en el gobierno de Gaviria o el de Uribe. Mientras tanto los rumores y los escándalos de prensa seguirán "confirmándole" a tirios y a troyanos que ellos están en lo cierto y que el otro bando actúa de mala fe.

Entre esos dos extremos - la ciencia y las noticias- el análisis de episodios similares en distintos contextos sugiere algunas respuestas a la pregunta de "quién tiene la razón" en este caso:

-Primero, cada una de las acusaciones tiene algún fundamento o se apoya en algunos "indicios" objetivos, que sirven, como mínimo, para que el bando en cuestión la tenga por creíble. El resultado, como mínimo también, es un desgaste de la imagen de cada actor y una pérdida neta de legitimidad para el sistema político en su conjunto.

-Segundo, es improbable que sólo un bando tenga la razón, o sea que todos los delincuentes estén a un lado y todos los calumniados estén al otro lado. Habrá distintos niveles de gravedad y responsabilidad por hechos acaecidos bajo distintos gobiernos y en las distintas ramas del poder público.

-Tercero, en principio y por lo general, en estas situaciones son más creíbles las acusaciones que las defensas o las disculpas. Y es porque, en principio y por lo general, los protagonistas en una historia sucia (como es la narco-historia política de los últimos años) difícilmente pueden salir limpios.

- Cuarto, ese talón de Aquiles permite que cada quien se excuse en los pecados del otro, o que responda a cada acusación con otra acusación en vez de una defensa. "Soy inocente de X porque mi acusador es culpable de Z" es el razonamiento que de hecho predomina en el debate político de hoy. Se trata de una falacia evidente, que sin embargo convence a la galería.

Los tribunales de justicia existen precisamente para evitar galerías y falacias. Los tribunales son falibles, por supuesto, y así lo muestra el caso Dreyfuss, el de O. J. Simpson, o el de Ernesto Samper entre nosotros. Pero aún si la sentencia es "contra-evidente", no hay más remedio que someterse a ella. Si el juez obró de manera torcida, hay que denunciarlo y probarlo ante otro juez; y si las reglas que aplica no son justas, hay que cambiarlas por medio de nuevas leyes. Lo contrario sería caer en el anarquismo o justificar la insurgencia armada. Y con la misma lógica, cuando un Presidente descalifica los fallos de los jueces, está quebrando el Estado de Derecho.

No es posible saber "quién tiene la razón" en esta enrevesada controversia. Pero ni la ciencia, ni la prensa, ni el análisis comparado -ni por supuesto las percepciones de la mayoría o de la minoría- pueden aproximarse más a la verdad que el aparato de justicia. O quien sea Presidente se atiene a lo que fallen los jueces, o da un golpe de Estado.

¿Peligra la democracia?

Por lo anterior ha dicho el Presidente de la Corte Suprema que con Uribe "la democracia está en riesgo". Pero si democracia significa "gobierno de la mayoría" o, para ser más exacto, "gobierno con el consentimiento de la mayoría", habríamos de inferir que ese riesgo no existe, porque el 70% de los ciudadanos está dispuesto o pre-dispuesto a aceptar cualquier decisión del Presidente Uribe.

En este momento, como en cualquier momento, se dirá que ciertas decisiones no son pensables o no serían apoyadas por la mayoría; y sin embargo el movimiento continuo de los límites es el gran distintivo y resultado de los procesos de polarización política. Si el Presidente es demasiado radical, la ventaja de 70% a 20% podría achicarse, y el 10% que está o intenta estar, digamos, en el "centro", podría inclinarse contra él. Pero la psicología social enseña que la gente no cambia sino que se enardece, y que los "indecisos" acaban por repartirse entre los bandos en la misma proporción que el resto de la gente (y entonces quedaríamos 77 a 23 por ciento).

Así pues Álvaro Uribe no tiene ni tendrá necesidad de apelar a los cuarteles para cerrar la Corte o allanar las sedes de la oposición. Le basta con apelar al marco perceptivo que comparte con la mayoría de los colombianos -y también con la mayoría de los congresistas- para seguir gobernando a base de "golpes de opinión" y de leyes o contra-leyes que le vayan allanando el camino a él y a sus aliados.

Esta democracia plebiscitaria, o cesarista, o delegativa, como la llaman distintos autores, no es una democracia genuina, o liberal, o madura, como también la llaman los autores. Pero puede guardar las formas y los ritos de la democracia y la legalidad ante los ojos de la mayoría de los ciudadanos.

La lectura internacional será más complicada. Hay quienes en el exterior comparten el marco perceptivo del uribismo o hay quienes, por su propio interés, están dispuestos a acompañar a Uribe hasta muy lejos. Aquí figuran Bush y tal vez McCain, pero Obama y Joe Biden han firmado varias cartas que critican a Uribe: el viento, por demás decisivo, de Estados Unidos, no sopla a favor del "furibismo". Aunque Europa en general apoya la Seguridad Democrática, los europeos en general se ponen del lado de los jueces. Y el endurecimiento del gobierno colombiano será agua para el molino de Chávez, Correa y Ortega en América Latina.

Reelección, reelección

El enfriamiento de Washington es, para el empresariado y para una fracción del uribismo, una razón de peso para pedirle al jefe que "guarde la mesura frente a las cortes y la oposición". Esta es la actitud del Vicepresidente Santos, del partido de la U y de los grandes medios de comunicación. El Presidente sin embargo no hará caso ("A mí me da mucha lidia quedarme callado") y el ala "rural" o dura del uribismo es eso, dura, de manera que ahora está en su salsa.

La tensión dentro del bloque uribista va entonces a aumentar y el Presidente se apoyará más en sus jefes "de maquinaria" que en sus figuras "de opinión", lo cual enreda el proceso, ya de por sí en veremos, de escoger a un sucesor.

Y es que de todas formas, el Presidente Uribe no tiene sucesor. Primero porque a la sombra de un caudillo no puede florecer otro caudillo. Segundo porque el carisma no se endosa. Tercero porque los sucesores en ciernes (Vargas Lleras, Francisco o Juan Manuel Santos, Carlos Holguín, Luis Felipe Arias, Luis Carlos Restrepo.....) se estorban unos a otros. Cuarto porque ni Uribe ni el (mayoritario) país uribista pueden correr un riesgo así de grande. Y quinto porque si Uribe tuviera el talante para hacerse a un lado no habría tenido el talante para hacer lo que hasta ahora ha hecho.

En la tormenta de estos días salió a flote una razón adicional para que Álvaro Uribe se empeñe en su segunda reelección. Ahora está advertido de que al salir de Palacio sus adversarios moverán cielo y tierra para llevarlo a juicio ante la Corte Suprema (Artículo 235 de la Constitución) o aún ante la Corte Penal Internacional, cuyo Fiscal Moreno Ocampo fue testigo personal de la tormenta. Están tratando de "ponerme preso", declaró el Presidente, aunque eso "les va a dar mucha lidia".

Y mientras tanto está por acabarse el plazo que el Presidente tiene para decirle al Congreso y al país qué piensa hacer con los cinco millones de firmas.

Un Congreso retrechero

Ningún proyecto de reforma constitucional despierta tanto encono ni moviliza intereses tan poderosos como la idea de reelegir a un Presidente. Lo vimos hace unos años, y esta vez lo veremos con más intensidad, porque la resistencia va a ser mayor y la presión también será mayor.

En estas circunstancias se valoriza el voto de cada congresista, y ya sabemos lo que esto significa: más puestos, más notarías, más giros- aunque también más cuidado de incumplir las promesas o de quedar en manos de alguna Yidis.

Y las gabelas no serán solamente clientelistas. El Congreso comenzó a tramitar los proyectos de reforma política y reforma de la justicia que el Gobierno acaba de presentar en forma muy discreta y por pura coincidencia. Estas reformas versan, ni más ni menos, sobre si habrá sanciones políticas por complicidad con los paramilitares y sobre quién y cómo juzgará en adelante a los políticos. ¿Cuál Presidente se le mediría a pisar los callos de los partidos o de los congresistas cuando estén debatiendo si él se queda en el cargo?

La justicia en entredicho

La batalla por la reelección pasa también por las Cortes, y seguramente ahí provocará nuevas tormentas. Pero la historia que resumida a continuación es ya bastante para temer la politización de la justicia como contra-cara de la justicialización de la política:

Cronología de los choques entre el Presidente y las Cortes

2006, Septiembre. Yesid Ramírez, ex presidente de la Corte Suprema, afirma que el Gobierno incumplió la promesa de no terciar en las desavenencias entre los altos tribunales. El Presidente Uribe responde que no faltó a su palabra.

2007, Julio. La Corte Constitucional niega el reconocimiento de la sedición como delito político. Uribe sostiene que lo hizo por “un sesgo ideológico” y que le hizo juego al “terrorismo”. La Corte respondió que no aceptaba injerencias de otros poderes.

2007, Julio. Uribe afirma que un magistrado le ofreció beneficios a 'Tasmania' para que lo involucrara en un delito. La Corte Suprema desmiente el cargo.

2008, Enero. El magistrado César Julio Valencia declara que Uribe le preguntó por el juicio a su primo el Senador Mario Uribe. El Presidente lo niega e instaura una demanda penal contra Copete.

2008, Abril. El Presidente sugiere la creación de un "supertribunal" que sustituya a la Corte en el juzgamiento de los altos funcionarios. La Corte contesta que no hay razón para reformar “una institución que está funcionando”.

2008, Junio. Al condenar por cohecho a Yidis Medina, la Corte afirma que el Gobierno incurrió en “desviación de poder”. El Presidente la acusa de aplicar una "justicia selectiva", dos altos funcionarios suyos interponen demandas penales ante el Congreso y Uribe anuncia un referendo para repetir las elecciones del 2006.

2008, Agosto. Dos secretarios del Presidente se reúnen con supuestos informantes contra la Corte y el gobierno se abstiene de informar a los jueces. Así se desata la tormenta.

Independientemente de "quién tenga la razón" en cada uno de tales episodios, es natural que los jueces reaccionen con un cierto -y nocivo- "espíritu de cuerpo" (como en su acuerdo de emitir fallos unánimes) y en todo caso es indudable que su prestigio y su credibilidad han sufrido en este choque prolongado con un Gobierno abrumadoramente popular. Es algo que, en mala hora, comprueban las encuestas.

La oposición confundida

También es claro que a raíz de la tormenta, el Partido Liberal ha roto con Uribe de manera difícilmente reversible, y que esto facilita su acercamiento al Polo para una eventual candidatura de unidad que le haga frente a Uribe. El esfuerzo sumado de los dos partidos en el Congreso y en la plaza pública podría recomponer en algo la balanza del 70-20, y hasta sería posible que César Gaviria, ahora provocado, se presentara como un candidato relativamente fuerte. Pero este riesgo fortalece la idea de que el uribismo sólo puede presentarse con Uribe, y el candidato de oposición, César Gaviria u otro, de todas formas lleva las de perder contra el caudillo.

Es más. Aunque la oposición se una y aunque tenga más votos, su papel se desviará hacia el sólo objetivo de impedir la reelección de una persona (será un "toconur", un "todos contra Uribe") y su agenda seguirá reducida al Código Penal. Será una oposición judicializada, un destapar escándalos en vez de impulsar cambios, un distraerse o un sustraerse de las luchas sociales, una oposición política que en realidad está por fuera de la política.

Y Colombia, el perdedor

Tal vez lo único bueno que puede resultar de estas tormentas es algún esclarecimiento de la verdad o mejor, de las verdades, y alguna sanción política para los responsables de un daño tan profundo ("es que el debate político también ayuda", como dijo el Presidente). Sin embargo, como quedó explicado, estos "debates" enardecen pero no demuestran, generan mucho calor pero muy poca luz. Y harto mejor sería que aquellas verdades y aquellas sanciones provinieran de la investigación autónoma de los fiscales, del juicio sereno de los tribunales y del sentido ético de los ciudadanos.

Lo demás son pérdidas. Colombia pierde en gobernabilidad, en clima de negocios, en legitimidad del sistema político, en credibilidad de la justicia y en imagen internacional. Se expone incluso a "implicaciones inimaginables" -la advertencia vino de Francisco Santos- porque las peleas verbales entre los de arriba suelen acabar en peleas físicas entre los de abajo.

Con un poco de cinismo o un poco de piedad, uno podría decir que los protagonistas de la tormenta son víctimas de la historia o de sus propias historias. Pero Colombia pierde porque esa historia se prolonga y se agrava en estos hechos, porque la crisis no está siendo usada para empezar a cambiar la inercia que traemos, para moverse hacia lo que en nuestra sociedad ya debería darse por sentado:

- Una justicia independiente, apolítica, cuyas pruebas no se reducen a la figura del "sapo" y es acatada por todos.

- Un Presidente que encabeza la batalla contra todos y no apenas contra algunos criminales, que respeta a los jueces y los apoya con entusiasmo.

- Un Congreso que legisla y vigila en interés del público y cuyos miembros no merecen ser encarcelados.

- Una oposición que proponga programas y no sólo denuncias criminales.

- Una democracia "genuina", "liberal", "madura" en vez de una "plebiscitaria", "cesarista", "delegativa".

Y es porque "si la sal se vuelve insípida ¿con qué se salará?"

Fuente: http://razonpublica.com/index.php?option=com_content&view=article&id=317:las-consecuencias-del-choque-de-poderes&catid=19:politica-y-gobierno-&Itemid=27

La ruptura de las Instituciones

Hay una quiebra de las instituciones, como antes no se había presentado, de la que no nos hemos dado cuenta o hemos preferido no hacerlo.

Enceguecidos por el manejo mediático del gobierno, la mayoría de los colombianos no ha tomado conciencia sobre la gravedad de la crisis institucional que nos afecta. Para decirlo con franqueza, lo que hay no es otra cosa que una quiebra de las instituciones, como antes no se había presentado, y de la cual no nos hemos dado cuenta o hemos preferido no darnos cuenta.

En efecto, lo acontecido en el último año, este largo conflicto entre el Ejecutivo y la Rama Judicial, específicamente la Corte Suprema de Justicia -y concretamente su Sala de Casación Penal- tuvo origen en la apertura de procesos penales contra congresistas y otros servidores públicos por haber establecido vínculos con organizaciones criminales, en razón y por causa de los cuales se falseó la voluntad popular en las elecciones y las instituciones fueron infiltradas por tales fuerzas criminales. Llevar a cabo los juicios respectivos era un deber de la Corte Suprema en desarrollo de las normas constitucionales vigentes, y un proceso que ha debido contar con el respaldo y la colaboración activa del Ejecutivo y del Congreso, si quienes ejercen el poder en Colombia observaran de verdad los postulados del Estado Social de Derecho.

Desde 2002

De hecho, ha debido conmocionar al país, y concitar el afán de los órganos judiciales, de control y ejecutivos, y alarmar al propio Congreso el anuncio que hicieran las propias Autodefensas en su página de Internet en 2002 en el sentido de que tenían más del 30 por ciento del Congreso en sus manos. Es decir, nos notificaron que ellos, con su poder malévolo -conseguido a base de delitos, crímenes de lesa humanidad, narcotráfico y terrorismo-, habían logrado elegir más de la cuarta parte de la Rama Legislativa. Después lo confirmó uno de sus líderes: Vicente Castaño. Y Mancuso nos lo confirmó por televisión pocos días antes de ser enviado a los Estados Unidos por el Gobierno, a negociar su pena.

Pero en 2002 nadie se inmutó. Quienes hablaron del tema, reclamando investigaciones, fueron silenciados por una colectividad que ya desde entonces puso de moda ese unanimismo asfixiante que señala y condena a cualquiera que opine por su propia cuenta, y en general a quien piense, como amigo de las FARC.

No nos dimos cuenta de la gravedad de semejante acontecimiento político, que desvirtuaba por completo el sistema democrático. El Gobierno ha debido asumir en ese momento el liderazgo orientado a verificar de manera exhaustiva y pronta si eso era cierto. La Fiscalía ha debido cumplir desde entonces su función e iniciar las averiguaciones indispensables, para que, si estaban comprometidos congresistas, la Corte Suprema asumiera los procesos contra ellos, y en todo caso proseguir los fiscales las investigaciones respecto de gobernadores, alcaldes, concejales, diputados que hubieran podido resultar elegidos también mediante votación manipulada por las organizaciones criminales.

Pero no. Nada pasaba. Y, por el contrario, se inició el proceso -culminado pocos meses después en el Congreso- de aprobación de una ley -que paradójica y falsamente se denominó "de justicia y paz"-, orientada a lograr que se consagraran las penas más bajas posibles a favor de los paramilitares, y, peor aún, a obtener que la normatividad calificara sus crímenes como políticos -como sedición-, sin mayor énfasis en la reparación de las víctimas. Aun sin que en ese momento hubiese ley todavía, se dio principio a la famosa "desmovilización", con el compromiso teórico de los paramilitares de entregar sus armas, y de "no volver a delinquir". Pero -lo dice ahora el Gobierno- continuaron delinquiendo desde las cómodas cárceles que les fueron señaladas (con celulares y computadores a su disposición, los mismos que después, cuando fueron extraditados, desaparecieron misteriosamente, a diferencia del computador de alias "Raúl Reyes", que todos los días entrega al país nuevos datos).

La Corte Constitucional declaró exequible la Ley de Justicia y Paz, que consagró penas máximas de ocho años aplicables a quienes cometieron los peores crímenes contra miles de colombianos, cuyos cadáveres se siguen encontrando hoy en fosas y más fosas esparcidas por el territorio nacional. Pero declaró inexequible -aunque por razones formales- la norma que trataba a los paramilitares como delincuentes políticos.

Sólo en 2007 se iniciaron en serio, merced a la actividad de la Sala Penal de la Corte -el Gobierno dice que como efecto de la política de seguridad democrática- los primeros procesos por parapolítica. Y aunque los sindicados y poco a poco detenidos eran congresistas, no funcionarios del Gobierno, salvo el ex director del DAS, Jorge Noguera, a medida que avanzó el proceso de la parapolítica, se fueron resquebrajando las relaciones entre el Ejecutivo y la Corte Suprema.

Los choques

Vinieron después los bochornosos acontecimientos provocados por la contradicción entre las versiones del Presidente de la Corte Suprema, César Julio Valencia, y del Presidente de la República, Álvaro Uribe, acerca de los términos de una conversación telefónica en que, de acuerdo con el segundo, el primero indagó por el proceso iniciado contra su primo, el senador Mario Uribe. El hecho fue negado por el Jefe del Estado; negativa seguida de una denuncia presidencial contra el Presidente de la Corte ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara.

Luego vinieron las denuncias de la ex congresista Yidis Medina sobre compra de su voto, por funcionarios del Gobierno, en 2004, cuando se tramitaba la reforma constitucional que hizo posible la reelección del actual Presidente; la iniciación del proceso penal contra ella en la Corte Suprema; su condena; el llamado de atención de la Corte, en la sentencia, acerca de la desviación de poder que ese cohecho propio había significado; y la airada reacción presidencial ante el fallo, proponiendo entonces un referendo para repetir el proceso electoral de 2006.

Ya el país se había sorprendido con la irrupción intempestiva del Presidente de la República en varios medios de comunicación, sindicando al Magistrado Auxiliar de la Corte Suprema Iván Velásquez, coordinador de las investigaciones sobre parapolítica, de haber querido manipular a un procesado de apodo "Tasmania" para que declarara que el Presidente había contratado a un paramilitar con el fin de que diera muerte a otro paramilitar. Asunto bastante tenebroso, traído sin embargo de los cabellos, que después, al retractarse el paramilitar en referencia, llevó al Fiscal General a declarar que se trataba de un montaje, al parecer de un abogado y unos políticos, contra el Magistrado.

La exoneración de Velásquez de ese grave cargo hizo recrudecer las intenciones de sacarlo, como fuera, del proceso de la parapolítica: apareció una grabación extraña, tomada por la ex presidenta del Congreso Nancy Patricia Gutiérrez, de un investigador del CTI; supuestos testimonios sobre manipulación de pruebas; y lo más grave: afirmaciones gaseosas, sin nombres ni datos, y menos pruebas, del propio Presidente de la República sobre solicitudes de dinero por funcionarios de la Rama Judicial en el curso de procesos.

No se había terminado la polémica causada por esas afirmaciones sin fundamento, cuando el Presidente aportó un nuevo término al vocabulario de este oscuro período: "roscograma", con el cual quiere designar un cruce de nombramientos entre las Cortes y los organismos de control como la Procuraduría.

Una política de descalificación

Se intenta ahora, a toda costa, descalificar a la Corte Suprema. Y el Ejecutivo, después del breve paréntesis de "acercamiento", intentado en sus primeros días por el nuevo Ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, ha vuelto a la política del descrédito, la presión agresiva y el ataque a los magistrados.

Durante el paréntesis, el Ministro había lanzado al aire, sin estructurarlos en un proyecto de articulado, algunos componentes de reforma a la Constitución en materia de Administración de Justicia -prolongación del período de los magistrados a 12 años, restablecimiento de la cooptación para integrar las Cortes, aumento a 70 años de la edad de retiro forzoso, integración de la terna para elegir Procurador sólo por el Presidente de la República, entre otros asuntos-, la mayoría de ellos orientados a "suavizar" los procesos de la parapolítica y la yidispolítica.

Ya la Corte Constitucional, el Procurador General, la Corte Suprema y el Consejo de Estado expresaron con razón, en distintas palabras, que el proyecto era improvisado y además no ofrecía soluciones para los verdaderos problemas de la justicia. Las altas corporaciones insistieron en que no se pronunciarían sino cuando se conociera el texto íntegro. Es lo obvio y lo serio. Como, por el contrario, no es serio que un tema tan importante como una reforma, que se presume integral, a la administración de justicia, se esté tramitando por el Gobierno de manera tan irresponsable, sin haber elaborado la columna vertebral de la reforma y sin armonizar sus propuestas con el conjunto de la Carta Política, creyendo que todo ese conjunto de disposiciones -por las "zanahorias" incluidas a favor de los magistrados- puede ser útil para "limar asperezas" con las Cortes, y distraer a los medios y al público, para que no se hable tanto de parapolítica y de yidispolítica.

Y puesto que la Corte Suprema viene actuando de la misma manera, como corresponde al ejercicio de su función, se retoma la política del desprestigio a sus integrantes; su descalificación; la formulación de cargos en abstracto, y todo un esquema -que parece concertado para generar dudas- sobre la pulcritud de los miembros de la Corte, y acerca de su imparcialidad. Ya el Presidente había hablado de "sesgo ideológico" en las providencias.

En fin, el respeto a las decisiones judiciales, esencial para el sostenimiento de una democracia genuina y que debería encabezar el Gobierno, según el artículo 201 -numeral 1- de la Constitución ("Corresponde al Gobierno, en relación con la Rama Judicial: 1.- Prestar a los funcionarios judiciales, con arreglo a las leyes, los auxilios necesarios para hacer efectivas sus providencias..."),, se ha perdido por completo, y lo que tenemos en cambio es un Gobierno enfrentado abiertamente a quienes administran justicia, mientras sus fallos y decisiones no lo favorezcan -a él o a sus más cercanos amigos-, y una Corte Suprema que, según el último comunicado de su Sala Plena, se ve ahora precisada a denunciar ante los tribunales internacionales una situación muy delicada, vigente en Colombia, caracterizada por la obstrucción oficial a las funciones que ella cumple en la cúspide de la jurisdicción ordinaria.

Con razón la carta del Fiscal de la Corte Penal Internacional al Gobierno colombiano, en la que anuncia que tiene el ojo puesto sobre los procesos que aquí se adelantan -a ver si culminan, y si realizan los principios de verdad, justicia y reparación- contra quienes han cometido crímenes de guerra y de lesa humanidad, y contra quienes desde la política han colaborado con ellos.

La extrema gravedad de la crisis es inocultable. Ni más ni menos, acontece que no está pudiendo operar la administración de justicia, y se busca, por medios lícitos e ilícitos, que se perpetúe la impunidad.

Fuente:http://razonpublica.com/index.php?option=com_content&view=article&id=264:la-ruptura-de-las-instituciones&catid=19:politica-y-gobierno-&Itemid=27